Paso definitivo de Castilla y León: reabre 'todo' con la mitad de su población protegida y una mejoría "irreversible"
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Paso definitivo de Castilla y León: reabre 'todo' con la mitad de su población protegida y una mejoría "irreversible"

Después de 15 meses de pandemia la comunidad entra desde este 11 de junio en la fase de menos restricciones en mucho tiempo: abre el ocio nocturno, amplía horarios de hostelería y da vía libre a la actividad con 740.000 personas con la pauta completa y todos los mayores de 60 protegidos.

Castilla y León se dispone a dar este mismo viernes un paso adelante, aparentemente definitivo y sin vuelta atrás, en su viaje hacia la nueva normalidad. Lo hace con unas nuevas medidas a partir de una modificación del 'semáforo' Covid, que mantiene sus umbrales y niveles, pero que relaja las restricciones dentro de cada nivel. Las medidas suponen un alivio para muchas actividades y ponen los aforos a un paso de lo que sería 'normal', con reducciones ya escasas.

 

El último gesto ha sido con el ocio nocturno. Era casi el único sector que permanecía cerrado, lo ha estado largos meses, desde agosto del año pasado, y ha sido objetivo habitual de las medidas más restrictivas de la comunidad (junto a las salas de juego), pero este día 11 de junio por fin pubs y discotecas podrán abrir. Lo harán todavía con aforo limitado y hasta las 2 de la madrugada, pero lo harán ya no aprovechando la compatibilidad de licencia para convertirlos en bares 'normales', sino en total uso de sus licencias como locales de entretenimiento. Estas son las nuevas medidas.

 

Eran el último sector que estaba cerrado y su apertura se acompaña de más relajación de medidas entre otras actividades. La hostelería y bares podrán abrir hasta las 2 de la mañana, la limpieza en espacios deportivos y lúdicos dejará de ser diaria, se amplía el aforo en turismo rural y apartamentos turísticos, se amplía la participación en mercados y mercadillos de todo tipo... El paso en dirección a una menor severidad de las medidas es firme.

 

Mejoría irreversible

Detrás de esta decisión de una comunidad que ha destacado por unas medidas bastante restrictivas, aunque el Gobierno regional las ha calificado siempre de prudentes, está la mejoría "irreversible" de la situación epidemiológica. El vicepresidente Francisco Igea ha constatado este jueves que el ritmo de ingresos en UCI es bajo y, aunque reconoce que seguirá habiendo mortalidad porque sigue habiendo enfermos, afirma que será ya "residual".

 

En cifras, Castilla y León tiene 75 pacientes en UCI y 134 en planta, pero muchos de edades con menores complicaciones o riesgo de mortalidad por ser de edades más jóvenes. Baste decir que en lo peor de la ola de enero superó los 2.000 pacientes en planta y tuvo 328 a la vez en críticos; en la cuarta ola, más leve, llegaron a ser más de 450 y 140, respectivamente. Cifras que ahora están muy lejanas. La ocupación sigue siendo del 23%, pero ya sobre la capacidad normal.

 

750.000 vacunados

La clave, como se comprobó desde enero, es la vacuna. La incidencia no ha dejado de bajar y ni siquiera el fin del estado de alarma frenó su evolución descendente. Todos los indicadores han mejorado y la incidencia entre los mayores de 65 años está muy cerca de ser nula en muchos territorios: la progresiva vacunación de más cohortes de pacientes lo hará posible.

 

Ahora mismo, Castilla y León tiene vacunados a casi 750.000 habitantes, un 30% ya tiene la pauta completa y casi un 50% tienen la inmunidad que da haber recibido al menos la primera dosis. El 100% de los mayores de 70 años están totalmente inmunizados y de 60 en adelante todos tienen ya al menos una dosis. Cifras que avalan una relajación de medidas que apunta a definitiva.

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