Pablo Casado: “El PP no quiere ir a unas nuevas elecciones”

Pablo Casado, durante su intervención este domingo en Ávila. (Foto: Nico García)
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El líder nacional de los populares aboga por la unión "sin fractura" de las fuerzas políticas del centro-derecha en el caso de que hubiera elecciones

Como ya ocurrió el pasado año, y como ya hizo su antecesor en el cargo, Mariano Rajoy con su amada Galicia, Pablo Casado ha elegido la tierra de sus raíces, Ávila, para inaugurar el nuevo curso político donde ha estado arropado por Alfonso Fernández Mañueco, Isabel Díaz Ayuso y Carlos García.

 

Mediante un discurso preelectoral y haciendo alusión una vez más a la "incapacidad" del Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, de formar una nueva legislatura, Casado ha afirmado que su partido no desea que haya unas nuevas elecciones generales en el país, pero que en el caso de que las hubiera unirán “fuerzas de centro y derecha sin fracturas para el bien común de todos los españoles”. “Sería una tomadura de pelo decir a los españoles que vayan a votar otra vez, pero estamos preparados en función de lo que haga Sánchez para poder liderar otra vez este país”, admite.

 

Para Casado, las situación de desgobierno actual está provocando “miedo en la gente ante una nueva crisis económica por la falta de competitividad en el país”, y que según él puede derivar en “la desviación del déficit público y una desaceleración en el empleo”. Factores a los que añade “una subida de los precios de la luz y de impuestos” para la gente, en un momento donde cree que “hay que favorecer la industria”. Ante esta reflexión,  Casado ha anunciado en las próximas semanas el Partido Popular convocará una convención para analizar la situación económica en el país, para establecer una serie de medidas que pasan según él por “mejorar el empleo, bajar los impuestos y atraer inversión internacional”.

El independentismo también ha sido objeto de crítica hacia Pedro Sánchez, ya que acusa al Presidente del Gobierno en funciones de no cerrar la puerta a la negociación con partidos rupturistas catalanes, “ni tampoco a la izquierda que pide un referéndum, que exigen un nuevo horizonte constitucional para España”. “Durante tres meses Sánchez ha amenazado con pactar con ellos”, por lo que ha emplazado a su partido a ejercer una oposición firme y leal para España, ya que considera que su proyecto es” incompatible con el proyecto de futuro de nuestros hijos”.

 

Por otra parte, el líder conservador ha abogado por mejorar la seguridad en el país. Para ello ha puesto como ejemplo  la inseguridad que sufre la ciudad de Barcelona este último verano. “Para que se pueda ir por Barcelona sin que te acuchillen por la calle y su alcaldesa no haga nada por evitarlo”. Además de agradecer la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a las que ha defendido y también criticado al Gobierno por permitir que en la localidad navarra de Alsasua se permitiera un acto de mofa hacia la Guardia Civil del municipio.

 

Por último, en capítulo local, el presidente del PP nacional ha abogado además por extender el compromiso de su partido con las demandas de la provincia de Ávila en las mejoras en el transporte ferroviario y la industria. Además de la modernización de los polígonos industriales y por velar los intereses de ganaderos y agricultores con la “negociación de una PAC justa” para el campo, “que vertebre, fije población y dé libertad a quienes quieran vivir en los municipios”.