OBITUARIO: Eduardo Tejero Robledo: investigación, erudición y creación
Cyl dots mini

OBITUARIO: Eduardo Tejero Robledo: investigación, erudición y creación

Torreón de Los Guzmanes, sede de la Diputación de Ávila.

Por Maximiliano Fernández Fernández, director de la Institución Gran Duque de Alba.

Con el triste fallecimiento, el viernes 30 de octubre, del profesor Eduardo Tejero Robledo, nacido en La Parra -anejo de Arenas de San Pedro- el 4 de mayo de 1943, la provincia de Ávila pierde en este luctuoso año a uno de sus mejores investigadores y especialistas en toponimia. Arenas y el Valle del Tiétar se quedan sin uno de los mayores entusiastas de su historia, arte y paisajes. La Institución Gran Duque de Alba despide a uno de sus miembros de número más prestigiosos y relevantes. Y, quienes tuvimos la suerte de compartir inquietudes y afecto, perdemos a un excelente amigo, sabio y prudente.

 

Eduardo Tejero era doctor en Filología Románica, catedrático de Didáctica de la Lengua y Literatura en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, cuyo departamento dirigió entre 1989 y 1996; cofundador de la revista Didáctica (Lengua y Literatura) y, junto a otros cargos y reconocimientos, vicepresidente de la Sociedad de Estudios del Valle del Tiétar (SEVAT), editora de la revista Trasierra. Fue galardonado con el premio Villalar de los Comuneros (1980) por su Toponimia de Ávila; con el II Premio de Literatura “Padre Juan de Mariana”, del Ayuntamiento de Talavera, por su colección de artículos en La Voz del Tajo; y con el premio del Hogar de Ávila en Madrid (1973) por el libro Mombeltrán, historia de una Villa señorial. Combinó en sus publicaciones los grandes temas académicos con los históricos, literarios y los de interés local. Fruto de sus conocimientos filológicos es su obra La renovación lingüística y su didáctica (1978) y numerosos artículos de gran calado histórico y literario en revistas como Didáctica (Lengua y  Literatura), Paremia, Cuadernos Abulenses y Trasierra, en los monográficos de SEVAT y en varios periódicos, entre ellos Diario de Ávila. Resultado asimismo de sus conocimientos lingüísticos y de su interés por nuestra provincia, es Toponimia abulense, publicada por la Institución Gran Duque de Alba en 1983, una interesante búsqueda sobre los nombres de nuestros pueblos o entidades mayores, sin descuidar, como indica en la presentación, “nombres relevantes de hidrónimos, orónimos, predios, dehesas, arroyos, etc.”, incluidas poblaciones de la antigua Diócesis (hasta 1953) incorporadas en la actualidad a provincias limítrofes. Explica, además, que su investigación sobre toponomástica abulense “es mayoritariamente romance y de repoblación, creada notablemente sobre antropónimos” e incluyendo formas prerromanas, germanismos y arabismos. De similar convergencia investigadora es su interesante y amena Literatura de tradición oral en Ávila (1994).

 

Entre sus obras de temática abulense, desde la perspectiva histórica, figuran Mombeltrán. Historia de una villa señorial (1973), Arenas de San Pedro. Andalucía de Gredos (1975), Arenas de San Pedro y el Valle del Tiétar. Historia, Literatura. Folclore (1990), Arenas de San Pedro. Textos históricos (1992), La Villa de Arenas en el siglo XVIII. El tiempo del Infante don Luis (1727-1785) (1998), Bibliografía general sobre el Valle del Tiétar (1998, en colaboración con José María González Muñoz), El castillo del Condestable Dávalos de Arenas de San Pedro (Ávila) (2007) y El dramaturgo Francisco de Bengasi y Luján (1659- 1743) (2010).

 

Además de investigador riguroso, Eduardo Tejero fue un inspirado creador en obras como Fantasía para una Condesa (1979), estrenada el año anterior y representada en el Castillo del Condestable Dávalos y en Ávila en sucesivas ocasiones; Auto de la Pasión (1981) y otros trabajos galardonados con premios periodísticos y literarios. También se adentró en el ensayo sociológico en textos como Convivencia hispana (1979).

 

Su fallecimiento ha coincidido con el XL aniversario de la muerte de otra gran escritora arenense, Josefina Carabias (Arenas de San Pedro, 19 de julio de 1908 - Madrid, 20 de septiembre de 1980), primera corresponsal española en Estados Unidos y una de las primeras mujeres periodistas en nuestro país, Premio Luca de Tena y divulgadora igualmente de todo lo relacionado con Arenas, el valle del Tiétar y la provincia de Ávila.

 

Me resisto a omitir una cariñosa dedicatoria que me escribió el 11 de septiembre de 2007 en su libro El castillo del Condestable Dávalos de Arenas de San Pedro: “Para el amigo Maxi, ahora que pasa por castillos, ‘fuertes y fronteras’. Suerte y justicia para ti, con mi sincero agradecimiento y un fuerte abrazo”. La gratitud es mía por la suerte de haber contado con tu amistad y de haber compartido amor a la tierra, a la lengua y a la historia. También espacios en monográficos de Trasierra y SEVAT, con otros estimados colegas a cuyo dolor me sumo. Te debía un homenaje, querido Eduardo. Descansa en paz.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: