Naruhito, el nuevo emperador de Japón que tiene las llaves de Salamanca

El nuevo emperador de Japón visitó hace cinco años Salamanca donde le fueron entregadas las llaves de la ciudad. Continúa con un historial de magníficas relacciones con la ciudad iniciado por su padre, Akihito, que ahora renuncia al trono más antiguo del mundo.

Japón, la monarquía más antigua del mundo, ha completado la abdicación del emperador Akihito, un proceso en el que cede a su hijo Naruhito el Trono de Crisantemo, que ya será este 1 de mayo emperador tras la primera abdicación desde la del emperador Kokaku en 1817. El relevo se hizo efectivo la pasada medianoche y el nuevo emperador inicia como es rigor una nueva era, protagonizada por la cultura, algo de lo que Naruhito pudo disfrutar siendo príncipe hace cinco años en su visita a Salamanca.

 

La marcha de Akihito supone el inicio de una nueva era en Japón, la Reiwa, la suma de dos caracteres kanji. El término significa "La cultura se nutre cuando la gente armoniza sus corazones de una manera hermosa", según ha explicado la Embajada japonesa en Madrid en una nota de prensa. La palabra está compuesta por los ideogramas 'rei' -hermoso- y 'wa' -armonía- y procede del Manyosu, la más antigua colección de poesía japonesa, escrita hace más de 1.200 años. La elección del nombre de la nueva era ha sido del Consejo de Ministros y empezará a utilizarse en Japón a partir del próximo 1 de mayo.

 

Naruhito accede al trono japonés por la abdicación de su padre, Akihito, la primera en la monarquía nipona en 200 años. El hasta ahora príncipe tiene un estrecho vínculo con Salamanca, camino iniciado por sus padres Akihito y Michiko, que han vistado dos veces la ciudad y su universidad.

 

Naruhito protagonizó una multitudinaria visita en 2013, cuando recibió las Llaves de la Ciudad, una distinción que en las últimas décadas sólo han recibido el Papa Juan Pablo II, con motivo de su primer viaje apostólico a España en 1982, y el regimiento británico de Los Rifles, herederos de las tropas del duque de Wellington, que liberaron Salamanca hace dos siglos. Los padres de Naruhito también las recibieron en su primera visita en 1985.

 

 

La visita del entonces príncipe tuvo un protocolo más relajado. Aunque rodeado de medidas de seguridad, estuvo simpático, se paró ante el vitor que conmemora la visita de sus padres los emperadores de Japón en 1984 y saludó en perfecto castellano en una recepción. "Deseo que los vínculos entre Japón y Salamanca se fortalezcan aún más", dijo. En la Universidad visitó el aula Fray Luis, el Paraninfo y la antigua biblioteca, lugares llenos de saber y cultura, como el lema de su era.

 

 

Las dos visitas del emperador saliente

 

En febrero de 1985 se produjo una de las visitas de más rango que se recuerdan: la de los emperadores del Japón, Akihito y Michiko. Tenían entonces la tarea de suplir al padre del primero y entonces emperador, Hirohito, que no viajaba al extranjero por su avanzada edad. Los entonces príncipes venían de un viaje oficial y se les ofreció visitar Salamanca, y ahí empezó una fructífera relación entre Japón. Tal es así, que Akihito y Michiko volvieron en 1994 a España e incluyeron Salamanca en su viaje.

 

La primera visita de los herederos del trono nipón estuvo llena de anécdotas por el choque entre el protocolo de la casa nipona y el carácter salmantino: el estricto comportamiento de la casa real japonesa prohíbe tocar o mirar a los emperadores, que tienen un carácter semidivino, pero nada de eso se respetó en Salamanca... pero a nadie le importó. Además, saludaron a la amplia colonia nipona que trabajaba en la fábrica de rodamientos Nachi, ya cerrada.

 

 

Gran vínculo con la Universidad

 

Las relacciones entre la Universidad de Salamanca y el Trono del Crisantemo son excelentes desde hace años. De hecho, el año pasado una delegación de la Usal visitó el país del sol naciente y fue recibida por el emperador Akihito y su mujer. Los emperadores mostraron un gran cariño hacia el Estudio salmantino y expresaron su voluntad de mantener los estrechos lazos académicos y culturales entre los dos países, según explicó el rector tras el encuentro.

 

La delegación de la Universidad tuvo ocasión también de mantener un encuentro con el entonces príncipe heredero, que recibió a la comitiva vistiendo la corbata conmemorativa del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, en el Palacio Imperial.

 

La Universidad de Salamanca está considerada desde hace décadas como un referente en el aprendizaje del español para empresarios y diplomáticos nipones. Hoy en día, Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca recibe anualmente a cerca de 400 estudiantes japoneses que eligen al Estudio salmantino para aprender español.

 

Pero más allá del ámbito de la enseñanza del español, fue especialmente a partir de la década de los 90 cuando los lazos entre el Estudio salmantino y Japón se acentuaron, cuando la colaboración con la Asociación Universidad de Salamanca en Japón (creada en 1998), la Casa Imperial de Japón, la Embajada de Japón en España y múltiples empresas e instituciones japonesas hicieron posible la creación del Centro Cultural Hispano Japonés de la Universidad de Salamanca, dirigido en la actualidad por José Abel Flores.