Morañegos peregrinan a Fontiveros para celebrar el V Centenario

 Los peregrinos en la Iglesia Parroquial de san Cipriano de Fontiveros

Casi medio millar de peregrinos llegaron a Fontiveros desde tres puntos que fueron encuentro de todos ellos: Jaraíces, Rivilla de Barajas y Fontiveros.

EL arciprestazgo de Fontiveros vivió una jornada especial este pasado sábado, dentro de la conmemoración del V Centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, ya que por estas tierras de La Moraña pasó en varias ocasiones la Madre Teresa y un cariño especial tendría a ella al ser la cuna de Juan de la Cruz, su confesor y primer carmelita descalzo como ella lo fue en descalza.


Este arciprestazgo viene desarrollando varias actividades en este año que hacen recordar lo que supone tener como modelos a los dos santos. Primero peregrinó a Duruelo, lugar de la primera fundación de la rama masculina de la descalcez; después acogió en Fontiveros la reliquia-bastón de la santa en su “camino de luz”; más tarde visitó con veneración la tumba de santa Teresa en Alba de Tormes, unida a Ávila en la ruta teresiana “De la Cuna al sepulcro”, ruta que transcurre en gran parte de su recorrido por este arciprestazgo y comarca.


Ahora tocaba un nuevo paso: caminar hasta Fontiveros, lugar del nacimiento de san Juan de la Cruz. Casi medio millar de peregrinos llegaron a localidad desde tres puntos que fueron encuentro de todos ellos: Jaraíces, Rivilla de Barajas y Fontiveros. La llegada estaba precisamente en la Iglesia-Casa natal del Santo.


Después de descansar un poco del camino, los peregrinos fueron hacia la Iglesia Parroquial de san Cipriano, una Iglesia de estilo mudéjar como todas las de la zona, pero con la particularidad de ser la más grande para albergar a tantos caminantes.
Allí participaron en la misa del peregrino, para después ganar el jubileo en la capilla del Monasterio de la Madre de Dios de las Madres Carmelitas de la Antigua Observancia de Fontiveros.