Mediapro se desmarca de la firma del Convenio Colectivo para el fútbol femenino

La productora de Jaume Roures desconoce las causas del retraso de la firma del convenio mientras reitra su apoyo a las jugadoras.

Mediapro recalcó este jueves que desconoce "las causas" por las que todavía no se ha producido la firma del Convenio Colectivo para el fútbol femenino pese a que ya se había alcanzado un acuerdo a mediados de enero y que todo lo que está sucediendo se "escapa completamente" a su "capacidad de actuar".

 

Las futbolistas de la Primera Iberdrola emitieron un comunicado este miércoles donde avisaban que podrían tomar posibles "medidas consensuadas" con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ante el nuevo retraso en la firma del documento por la falta de acuerdo entre la RFEF y la Asociación de Clubes (ACFF).

 

Este convenio sigue sin firmar pese al acuerdo alcanzado hace varias semanas con la ACFF y tras anunciar el 14 de enero la RFEF que aceptaba la propuesta de la patronal para posibilitarlo y permitir así a los equipos inscribirse en su Programa Élite y percibir 500.000 euros.

 

"Si la incorporación de los equipos al Programa Elite de la RFEF, que es la llave de la firma del Convenio Colectivo, aún no se ha producido, es sin duda por causas que escapan completamente a la capacidad de actuar de Mediapro", asegura Mediapro en un comunicado.

 

La productora de Jaume Roures deja claro igualmente que "reitera su compromiso con ese hito histórico" que sería el primer convenio laboral para el fútbol femenino y recuerda que "las cesiones efectuadas durante estos meses para hacer posible que los clubs cuenten con los ingresos que precisan han sido numerosas y continuas".

 

En este sentido, subraya que además de "haber aceptado la renuncia a los derechos de que es titular tras ganar el concurso público" que convocó la ACFF y de "ofrecer una importante cantidad de dinero (1,5 millones de euros)" para intentar desbloquear la situación antes de la convocatoria de huelga, "ha aceptado sucesivos cambios en la forma de explotación de derechos que incluyen aspectos como privarse de muchas de las mejores opciones de retransmisión, o permitir el 'simulcast' (transmisión simultánea) de los equipos que lo deseen".