Manjares abulenses típicos de la Semana de Pasión, también en confinamiento

Tirabuzones típicos de la Semana Santa abulense.

Aunque no se celebre este año la Semana Santa, te mostramos algunos de los alimentos y postres típicos de la provincia abulense para que los puedas hacer desde casa.

A pesar de que está siendo una Semana Santa atípica, en la mesa de los comedores no pueden faltar este año los productos típicos de esta celebración. Uno de los productos abulenses típicos propios de su gastronomía en Semana Santa y que no puede faltar a la mesa en los hogares es el hornazo castellano. Este producto se ha convertido a lo largo del tiempo en un reclamo no solo para los abulenses, sino también para muchos turistas que se acercan hasta la ciudad para pasar unos días en familia o también en pareja. La gastronomía es un bien de interés cultural cada vez más tenido en cuenta y muy dado a proteger y valorar, por lo que busca año tras año agradar a los paladares más exigentes, acostumbrados a probar nuevas sensaciones.

 

Aunque la tradición manda en este caso, donde este alimento es cada vez más valorado y consumido a pesar de que éste se puede cocinar y comer en cualquier estación del año, siendo una costumbre muy arraigada de concepción cristiana. De hecho, es tradición en Ávila capital consumirlo el Domingo de Resurrección en la romería que se celebra todos los años junto a la Ermita del Resucitado, al pie del Colegio ‘El Pradillo’ al acabar los actos de la procesión. Un producto que suele ser acompañado con limonada para celebrar el fin de la semana de pasión, por lo que su consumo se dispara en abril, aunque también es muy común disfrutarlo en verano en el campo.

 

En su receta se utilizan productos naturales, sobre todo cárnicos, con aceite de oliva extra y huevo. Su proceso de elaboración consiste en freír previamente los productos cárnicos como el lomo, el chorizo, el jamón o la panceta antes de hacer una masa de pan compuesta a base de huevo, harina, levadura y la grasa del lomo previamente frito para cubrir el hornazo. Una vez que queda completada la base se meten todos los productos cárnicos de relleno, se cierra a mano, se unta con huevo y se mete en el horno a unos 250 grados en un tiempo estimado de 20 minutos.

 

Tirabuzones, zurracapote y rosquillas de bate endulzan la provincia

La variedad y la calidad de los productos gastronómicos abulenses suponen otro de los puntos fuertes de la Semana Santa abulense, pero esta vez nos fijamos en más puntos geográficos que no sean la capital. Esta celebración cristiana es una fecha propicia para endulzar los más exigentes paladares con la elaboración de diferentes postres. Por la parte de Candeleda y El Hornillo se elaboran los famosos tirabuzones, una especie de canutillo cubierto con azúcar y con sabor a limón y canela que se puede tomar acompañado de un vino o un café con leche.

 

En pueblos como El Arenal también se elaboran bebidas típicas como el zurracapote, similar a la sangría o la limonada, que tiene como base al vino tinto al que se añaden además de azúcar y canela, frutas variadas de todo tipo, como melocotones, naranjas o limones. Para lograr este producto se tienen que dejar macerar los ingredientes durante varios días y se diferencia por tener un sabor mucho más fuerte debido a la conversión del azúcar en alcohol durante este proceso.

 

También en algunos pueblos de La Moraña como Fontiveros se elaboran le leche frita o las rosquillas de bate para celebrar otro encuentro como el ‘Lunes de Aguas’; una fiesta tradicionalmente salmantina y que tiene cabida en la localidad por su cercanía con la ciudad del Tormes.