Madre e hijo se reencuentran dos años después

Foto: Avilah
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El pasado año la lluvia y el granizo impidieron que procesionara La Esperanza y tampoco pudo hacerlo por este motivo el Santísimo Cristo de la Ilusión, por lo que madre e hijo se reencontraron a las 22:15 horas en la Plaza de La Catedral. 

El Lunes Santo han salido dos procesiones que confluyen en uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa abulense: El Encuentro. Por un lado, a las 20:45 horas de la Ermita de Nuestra Señora de las Vacas ha partido la Procesión de la Ilusión portando en andas al Cristo del mismo nombre. El Ilustre Patronato de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de las Vacas es uno de los más populares de la ciudad y la Virgen es una de las tallas de gloria que más devoción despiertan en Ávila. Este Patronato decidió incorporarse a la Semana Santa en 1992 con la imagen del Santísimo Cristo, realizada en madera de pino ruso en 1989 por el imaginero murciano Manuel Ortega. La túnica de los nazarenos es verde, como el antifaz, y la capa, blanca.

 

Previamente, a las 19 horas de la Parroquia de San Juan Bautista ha iniciado su camino la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, dolorosa bajo palio realizada por el cordobés Manuel Romero en 1954, inspirada en la Esperanza Macarena de Sevilla, que portan treinta braceros. Ambas imágenes se encontraron en la Plaza de la Catedral por primera vez en 2011, ya que en otras ocasiones dicho Encuentro se realizó en otros lugares como el Mercado Grande, la Plaza del Mercado Chico y Arco del Peso de la Harina.

 

Como cada año, las imágenes ha sido mecidas por anderos y braceros al son de las marchas que interpretan las bandas de música. Al finalizar el Encuentro, cada cofradía ha vuelto a su lugar de origen aunque este año se incorporó como novedad la visita de la Esperanza a la Virgen Dolorosa al paso por delante de Santo Tomé. La Esperanza quedaba recogida en San Juan pasada la 1 de la madrugada. Esta Hermandad incorporó a su estación de penitencia la imagen de su titular cristífero: Nuestro Padre Jesús de la Salud, talla del escultor local Pedro González Martín que representa el momento del Prendimiento de Cristo en el Huerto de los Olivos y que portan 36 braceros.