Los trabajadores de Ávila, entre los peor pagados de Castilla y León

Los trabajadores de Ávila y Zamora son los asalariados de Castilla y León peor pagados. 

Comisiones Obreras de Ávila denuncia que los asalariados abulenses encabezan la lista, junto a los zamoranos, como los peor pagados de la Comunidad. Según un estudio realizado por este sindicato, el salario medio anual acumula importantes diferencias entre provincias, puesto que los trabajadores zamoranos y abulenses cobran por su trabajo 15 836 euros y 15 969 euros, respectivamente, mientras que los vallisoletanos perciben casi un 25% más, ascendiendo su salario a los 19 747 euros. 

 

Asimismo, el 23,3% de los trabajadores abulenses recibe menos del 50% del Salario Mínimo Interprofesional y el 13,6% de los asalariados se sitúa entre el 50 y el 100 % del SMI, con lo que para CCOO, el 37% de las personas con un puesto de trabajo en Ávila pueden considerarse pobres. Para este sindicato, "un trabajo decente es aquel que se desarrolla en condiciones de igualdad y seguridad, proporcionando un salario suficiente para cubrir al menos las necesidades básicas, y que favorece además el desarrollo personal y la integración social".

 

En este sentido, Comisiones Obreras denuncia el avance del trabajo precario, el alto porcentaje de personas sin protección, la especial dificultad de los jóvenes, la diferencia salarial que soportan las mujeres y las condiciones laborales de las personas con discapacidad. Asimismo, han incidido en que en Castilla y León se ha recuperado un 40% de los puestos de trabajo destruidos en los últimos años, mientras que a nivel estatal esa recuperación se sitúa cercana al 60%, 

 

Asimismo, desde CCOO proponen generar empleo de calidad,  reducir la contratación temporal, aplicar el acuerdo nacional de empleo y negociación colectiva (ANC) para que ningún salario esté por debajo de 1 000 euros mensuales o establecer una renta garantizada desde un marco normativo nacional, al tiempo que exigen a la administración regional un mayor esfuerzo en el Diálogo Social para establecer unas políticas que contribuyan a la mejora de las condiciones de empleo de los colectivos con mayor dificultad.