Los procuradores socialistas recriminan a la Junta la sensación de inseguridad generada al suspender la vacunación
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Los procuradores socialistas recriminan a la Junta la sensación de inseguridad generada al suspender la vacunación

Una mujer fotografía el cartel de aviso de la suspensión de la vacunación en el Hospital Provincial de Ávila este miércoles.

La actitud del Gobierno de Mañueco acentúa el desasosiego entre la ciudadanía para el PSOE.

Los procuradores del PSOE de Ávila en las Cortes de Castilla y León, Miguel Hernández y Soraya Blázquez, han responsabilizado a la Junta de Castilla y León del “desconcierto y la sensación de inseguridad” que ha provocado entre la población la decisión de suspender la vacunación de AstraZeneca programada los días 7 y 8 en el Hospital Provincial para los ciudadanos de la provincia nacidos en el año 1956.

 

Ambos han coincidido en criticar que la Consejería de Sanidad haya adoptado esta medida sin esperar a la celebración el Consejo Interterritorial de Salud previsto para la tarde de este miércoles, "anteponiendo una vez más su estrategia de confrontación con el Gobierno de España al interés general de los abulenses".

 

Además, la decisión ha generado serios trastornos a quienes estaban llamados a vacunarse puesto que muchos de ellos se encontraban de camino desde sus municipios o habían llegado a la capital cuando la Junta de Castilla y León avisó de la suspensión de la vacunación de manera oficial, sobre las 10 horas, momento en el que incluso se había inyectado alguna vacuna.

 

Por ello, los procuradores socialistas han reclamado a la Junta que explique qué garantías ofrece a aquellos que ya se han vacunado con AstraZeneca, al tiempo que se preguntan qué va a suceder ahora con las vacunas que estaba previsto inocular este miércoles y que no han sido administradas por una decisión unilateral, adoptada a espaldas del Consejo Interterritorial de Sanidad y que tiene su precedente en el adelanto del toque de queda que anuló el Tribunal Supremo.

 

Por otro lado, los parlamentarios del PSOE han rechazado por inciertas las declaraciones del delegado de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, en las que responsabiliza de la suspensión de la vacunación al Gobierno de España y consideran que "solo obedecen a excusas de mal perdedor. En este sentido, han subrayado que el principio de prudencia alegado por la Junta para dicha suspensión hubiera sido tal si se hubiera adoptado ayer, pero hacerlo a primera hora de la mañana, con la gente en la carretera, haciendo cola en el hospital e incluso vacunándose ya, es un auténtico disparate del que es culpable el Gobierno de Mañueco, por lo que le han conminado al delegado de la Junta a que deje de eludir sus responsabilidades y se ponga a trabajar para que las vacunaciones a la población se realicen cuanto antes".

 

CARTA IZQUIERDA UNIDA

 

Por otro lasdo, Izquierda Unida en Ávila ha emitido una carta abierta dirigida al vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, sobre el proceso de vacunación en la provincia abulense.

 

La carta es la siguiente:

 

"NI GALGOS NI PODENCOS, SEÑOR IGEA

 

Ni son galgos ni son podencos, señor Igea. Son problemas, problemas de la gente, de nuestra gente.

 

La actual pandemia nos obliga a todos, a la administración primero, a la búsqueda de soluciones, porque los problemas vienen solos.

 

Y en la búsqueda de soluciones hay aciertos, que aplaudimos y errores, que denunciamos. Y, por lógica de la acción, más errores comete quien más decisiones toma. Asumible. Las autoridades de la Junta de Castilla y León tienen la obligación de asumir su obligación de tomar decisiones. La opinión pública, como cada individuo de manera privada y también los partidos políticos, tienen la obligación de emitir juicio crítico sobre el acierto o no de esas decisiones.

 

Seguro que en este nivel teórico estamos de acuerdo desde los dos lados de la ideología política, su derecha y nuestra izquierda.

 

Ante la crítica que se hizo desde algunos partidos y no solo ellos, también algunas asociaciones, sobre la decisión de concentrar la vacunación masiva y aleatoria de los nacidos en 1956 en el Hospital Provincial, usted habla de razas de perros, de galgos, de podencos, pero acto seguido diversifican la red de vacunación y ponen en marcha puntos que ya estaba activos en Ávila para otras franjas de edad. Bien. Decisión acertada. La aplaudimos.

 

Pero en ese caso ¿por qué critica nuestra opinión? No son galgos ni son podencos, es hipocresía y ocultación tras palabras, tópicos y frases hechas. “A cada solución se busca un problema” ha dicho usted.

 

Y en ese caso ¿por qué no se ha reorganizado esta vacunación con el segundo criterio? La primera opción se lanzó a las redes sociales. ¿Por qué no se utiliza el mismo canal para una rectificación? Los dispositivos están listos y entrenados, los lugares habilitados, los sanitarios dispuestos.

 

Si no sabe la respuesta se la doy yo utilizando también tópicos con animales: “Por no bajarse del burro”.