Los populares lamentan que el alcalde de Candeleda “convierta la Policía Local en un caos por su pésima gestión”

Ayuntamiento de Candeleda

Los concejales populares citan la falta de EPIs y test para los agentes, el refuerzo de los servicios durante el estado de alarma, los bajos salarios y la pérdida de dos plazas como ejemplos “de la nefasta política de seguridad ciudadana” del primer edil.

El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Candeleda insiste en señalar “el abandono al que están sometidos, desde hace tiempo, los agentes de la Policía Local de nuestro municipio”. Un trato, concretan, “de desprecio, por parte del equipo de Gobierno, a estos trabajadores municipales, algo que hemos denunciado en numerosas ocasiones”.

 

De este modo, explican que se ha abierto “una crisis sin precedentes en el seno del Cuerpo que ha provocado la destitución del jefe de Policía, con todo lo que ello supone de descabezamiento de este servicio esencial en un momento crítico para Candeleda y El Raso”. El portavoz popular en el Consistorio, Rubén Hernández, califica de “insulto” que el alcalde “quiera tapar la destitución del responsable de la Jefatura, que se encuentra en investigación judicial”. 

 

Echando la vista atrás, Hernández recuerda que “los agentes de la Policía Local, como no podía ser de otra manera, han reforzado sus servicios cubriendo las 24 horas desde el inicio de la declaración del estado de alarma hasta hace apenas unos días, han trabajado ejemplarmente a pesar de la escasez de equipos de protección individual y de estar expuestos en su trabajo, dado que un miembro del Cuerpo ha estado 45 días de baja por la COVID-19 mientras el resto de compañeros ha seguido trabajando a diario sin que se les realizara el test”.

 

Los populares candeledanos consideran “gravísimo” que el equipo de Gobierno, “conociendo la situación, siga poniendo en riesgo no solamente a los agentes, sino también a sus familias. Nos llama la atención que la Junta de Castilla y León anunciara test a todos los cuerpos de Policía Local que lo solicitaran y que Candeleda no estuviera en la lista, a diferencia de pueblos cercanos como Arenas de San Pedro y La Adrada”. Una situación “lamentable” ante la que “nos vimos obligados, nuevamente, a tomar cartas en el asunto y no dejar pasar la oportunidad hasta que desde la propia Delegación Territorial de la Junta pidieron al alcalde que facilitara los datos de los agentes”.

 

Gratificaciones y pérdida de efectivos

Ante el anuncio de la Alcaldía de gratificar el trabajo de los agentes durante el estado de alarma, Rubén Hernández puntualiza que “lo que tiene que hacer el alcalde es aumentar el salario de los policías locales hasta el nivel que se merecen, y dejar de tener sus sueldos a la cola de Castilla y León y de España”. Para Hernández, “la gratificación es una manera de agradecer el trabajo que no defendemos, lo que hay que hacer es ser fieles aliados de los trabajadores públicos, más aún de los que se juegan la vida por nosotros. El PP quiere que nuestras fuerzas de seguridad cobren todos los meses lo que se merecen, no premios puntuales”

 

A esto se añade el hecho de que Candeleda “va a perder a dos policías locales que se van a ir a Arenas de San Pedro por las desavenencias que tienen a diario con el primer edil, máximo responsable de la Policía Local”; y advierten que “cuando más vigilancia se va a necesitar para controlar este verano los accesos y la cantidad de personas que acudan a los charcos, gracias al alcalde perdemos dos policías locales, quedando casi desierta a la Policía Local”.

 

La valoración de este panorama desde el Grupo popular no puede ser peor. “El equipo de Gobierno socialista hace una gestión nefasta de la seguridad ciudadana en nuestro municipio. Primero convocan las plazas por comisión de servicios, no viene nadie, después por concurso-oposición, la convocatoria no se celebra y ahora se nos van dos policías. El resultado es que Candeleda va a estar casi sin Policía Local dos años como mínimo”. A esto, se suma la “permisividad” del Ayuntamiento “al permitir los baños en los charcos municipales, poniéndose en manos de los que decidan bañarse en las piscinas naturales”. Los concejales que lidera Rubén Hernández esperan que “el no querer tomar decisiones no se nos vuelva en contra y volvamos a fase 2, como está pasando en distintos municipios de España. Con la salud de los candeledanos no se debe jugar porque son decisiones que engloban a toda la población no sólo a los bañistas”.