Los controles en las carreteras abulenses sancionan más por consumo de drogas que por alcohol

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Comienza una nueva campaña de vigilancia de tráfico.

En 2017 fueron realizadas en Ávila 56.932 pruebas de alcoholemia, siendo denunciados 264 conductores. También en las carreteras abulenses, la Guardia Civil de Tráfico llevó a cabo1.567 controles de consumo de droga en los que 329 conductores fueron denunciados al dar positivo en las pruebas de consumo.

 

En la campaña que acaba de iniciarse por la DGT, en la que hay una especial vigilancia sobre el consumo de estas sustancias, la Guardia Civil realizará 300 controles diarios en carreteras de la provincia.                    

 

PREOCUPACIÓN POR LA TOLERANCIA 
 

La encuesta de la Fundación Mapfre sobre conducción y drogas en 2016 concluye que la tolerancia al consumir y conducir es muy alta, especialmente en jóvenes. A pesar de considerar las drogas como un factor de riesgo, dos de cada tres conductores jóvenes reconocen haber viajado con un conductor bebido, y uno de cada tres con uno que había consumido porros, en los últimos 6 meses.   
 

 

Además, el consumo de alcohol  ha ido cambiando paulatinamente. Según los expertos se ha pasado de un consumo social a un consumo más compulsivo, como lo demuestra el llamado consumo 'en atracón', un comportamiento que ha crecido desde 2005 y que afecta hasta el 35% de los jóvenes entre 20 y 30 años. Este comportamiento implica un incremento de conductas de riesgo y mayor probabilidad en el desarrollo de dependencia alcohólica.  

 

La droga más consumida en España es el cannabis, sustancia que se percibe como la menos peligrosa para la conducción.  El alcohol multiplica el riesgo de accidente por cinco por encima del límite legal, y por más de 100 cuando se sobrepasa el límite penal (1,2 gramos de alcohol por litro de sangre). Por su parte, las drogas de comercio ilegal multiplican el riesgo entre 2 y 7 veces respecto de los conductores no consumidores. 
 

 

La eliminación del consumo de alcohol y otras drogas contribuiría a reducir la siniestralidad vial mortal hasta un 50%.