Las freidoras sin aceite que están revolucionando la cocina

Conoce las mejores opciones para hacerte con una freidora sin aceite y empezar a disfrutar de todas sus ventajas.

¿Qué es eso de freir sin aceite? ¿Es posible? Estas preguntas serán las primeras que nos vengan a la mente si no estamos familiarizados con la tecnología “moderna”. La respuesta es sí, se puede cocinar sin aceite y además aporta bastantes ventajas con respecto a las freidoras convencionales.

 

En el año 2010 salieron al mercado los primeros modelos de freidoras sin aceite y, ya sea por la incredulidad del público o porque aún no estaba muy desarrollada esa tecnología, éstas no tuvieron mucho éxito. La cosa ha cambiado en la actualidad y hoy en día hay un gran número de marcas que fabrican estas freidoras, habiendo un gran abanico de posibilidades ofertadas en el mercado.

 

¿En qué consiste freír sin aceite?

Debemos aclarar que quizás el verbo “freír” no sea correcto al 100%, puesto que realmente estas freidoras no fríen. Su función es básicamente la de un horno en miniatura, que combina la acción de un grill con aire caliente que circula a gran velocidad. Esto procesa y cocina los alimentos de manera que el resultado final es bastante similar al de la comida frita.

 

A la vista, estos electrodomésticos son algo más pequeños que las freidoras convencionales. Algunas por su diseño pueden resultar similares a cafeteras. Su uso no puede ser más sencillo ya que la gran mayoría sólo tiene 2 controles; El de tiempo y el de temperatura. Es tan simple como meter los alimentos en su cestillo, el cual es extraíble para mayor comodidad, elegir el tiempo de cocción y la temperatura y dejar que la freidora haga su trabajo.

 

En función del alimento que vayas a cocinar el tiempo y la temperatura varía, pero no te preocupes ya que en las instrucciones suelen venir tablas para los alimentos más frecuentes además de algunas recetas riquísimas y fáciles de hacer para preparar en tu freidora.

 

Si hablamos de ventajas e inconvenientes de estos electrodomésticos, también superan a los modelos convencionales en casi todos los aspectos. Para empezar, el motivo más evidente; No requiere aceite. Esto, además de un ahorro significativo en aceite, implica que nuestra dieta será más saludable al no cocinar con grasas.

 

Son muchísimo más limpias e higiénicas que una freidora tradicional. No tendrás que preocuparte de salpicaduras de aceite y además no generan humo. Su mantenimiento es muy sencillo ya que basta con pasar un trapo por la cubierta de vez en cuando y fregar el cestillo, que como ya hemos mencionado es extraíble y no tendrás problema. Su consumo energético es similar al de las convencionales por lo que esto no puede considerarse ni pro ni contra.

 

Si hablamos de desventajas, una quizás sea su precio, que suele ser más elevado que las freidoras estándar, pero puede llegar a ser comprensible porque se compensa con el gasto que ahorraremos en aceite. No obstante con la cantidad de modelos que hay en el mercado no te costará mucho encontrar Una freidora sin aceite barata que cumpla tus expectativas y te proporcione unos platos exquisitos.


Otra desventaja, aunque muy discutida, es el resultado final. Hay personas que afirman que la comida no sabe igual que cocinada con aceite, que sale muy reseca. Otros en cambio dicen que añadiendo tan solo una cucharadita de aceite el resultado es prácticamente el mismo, apreciable tan solo si tu paladar es muy exquisito. En este caso, poca luz podemos arrojar al tema, es el consumidor el que debe probar y evaluar los resultados.

 

En definitiva, las freidoras sin aceite vienen revolucionando el mundo de la cocina gracias a sus numerosas ventajas y cada vez son más frecuentes en nuestros hogares. No lo pienses más y empieza a ahorrar y a comer más saludablemente.