Las claves para la adaptación de los menores a la Diabetes Mellitus Tipo 1

El ejercicio es fundamental para la adaptación de los niños con DMT1.

Los principales factores son el entorno, la alimentación y la actividad física, como se observa en el Trabajo de Fin de Grado de Ariadna Oviedo, estudiante de la UCAV.

Ariadna Oviedo, estudiante del Grado de Enfermería de la UCAV, asegura que el entorno del menor, la actividad física y la alimentación son claves para que los pacientes en edad preescolar se adapten correctamente al tratamiento de la Diabetes Mellitus Tipo 1 (DMT1).

 

Como se indica en el TFG, la DMT1 es una enfermedad autoinmune de causa idiopática con síntomas como náuseas, vómitos o necesidad urgente de beber (polidipsia). El tratamiento de esta enfermedad es la insulina subcutánea.

 

En la DMT1, el rol de la Enfermería es fundamental para fomentar una educación de la salud respecto a la dieta y actividad física, adherencia al tratamiento y el apoyo a los padres y pacientes. Por ello, el objetivo es conseguir que los pacientes menores tengan una buena adaptación a la enfermedad, y con ello, también sus padres ya que su corta edad es necesario el control parental. El estudio de Oviedo afirma que los padres representan un papel fundamental para que sus hijos sean capaces de adquirir los conocimientos y poder autogestionar la enfermedad.

 

En el marco de la enfermedad, la actividad física es relevante puesto que ayuda a mejorar el control metabólico y favorecer el efecto de la insulina. Por ello, se recomienda realizar ejercicio con una intensidad moderada durante 30 minutos o una hora, con una frecuencia de 3 a 5 días a la semana. Asimismo, es fundamental la alimentación. La dieta debe ser equilibrada, con un aporte de fibra y pobre en alimentos y bebidas azucaradas.

 

Otra manera de favorecer la adherencia al tratamiento por parte de los niños es la utilización de las bombas de insulina. Según el estudio, estos Infusores Subcutáneos Continuos de Insulina (ISCI) hacen que haya una mejor adaptación y menos variación de las glucemias.

 

El estudio refleja también la importancia que tiene la buena relación entre enfermeros y padres en la adaptación a la enfermedad y su tratamiento, puesto que el entorno del niño es esencial en este proceso.