La tercera ola en Castilla y León: Menos fallecidos pero más positivos y más hospitalizados que en la segunda
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La tercera ola en Castilla y León: Menos fallecidos pero más positivos y más hospitalizados que en la segunda

Comparación de los principales datos de la pandemia entra periodos de la primera, segunda y tercera ola (E. P.)

En la última semana se han superado las 10.000 muertes relacionadas con el COVID-19 en la comunidad.

Resulta difícil establecer el inicio y el final de las denominadas 'olas' de la pandemia del COVID-19, pero la observación de un periodo de 50 días con cifras similares de inicio y final en incidencia y ocupación de hospitales --del 13 de octubre al 1 de diciembre en la segunda ola y del 1 de enero al 19 de febrero en la tercera-- muestra que la cifra de personas fallecidas en hospitales y residencias ha sido inferior en un 21 por ciento en este último período.

 

No obstante, cabe precisar que la evolución de la pandemia ha sido diferente en estas etapas, pues en el caso de la denominada como 'segunda ola', los contagios comenzaron a repuntar ya en la segunda quincena de agosto, a un ritmo de crecimiento no muy elevado pero ya en la última semana de septiembre hubo jornadas con más de 1.000 positivos notificados, cuando el pico de la incidencia acumulada no llegó hasta el 10 de noviembre. En el caso de la tercera ola el incremento de ésta ha sido mucho más explosivo, casi multiplicándose por diez entre el 1 y el 27 de enero de 2021.

 

Desde ese primer día del actual año hasta la jornada de este viernes, 19 de febrero, han transcurrido 50 días en los que la Junta de Castilla y León ha notificado 70.693 positivos en pruebas de PCR y antígenos, 1.071 personas fallecidas en hospitales y otras 89 en las residencias de mayores y personas con discapacidad. Los usuarios de estos centros que han perdido la vida a causa del COVID-19 han sido 314.

 

En un periodo de la misma duración en la denominada segunda ola --del 13 de octubre al 1 de diciembre-- las cifras en dichos registros fueron de 62.959 positivos en PCR y antígenos; 1.274 decesos en hospitales y 199 en residencias. Mientras que los usuarios de estos centros fallecidos fueron 656, más de la mitad que el total.

 

Hospitalizaciones

 

En cuanto a las hospitalizaciones, el pico de personas ingresadas en centros hospitalarios de la segunda ola se alcanzó el día 9 de noviembre, con 1.842 pacientes, mientras que en la tercera ola el máximo ha correspondido al día 1 de febrero, con 2.420.

 

Pese a una mayor saturación de los servicios hospitalarios en esta tercera ola, los datos de personas fallecidas por COVID-19 en los 50 días analizados es menor que en un periodo de tiempo igual en la segunda ola. La diferencia es menos notable en lo relativo a personas fallecidas en hospitales, al pasar de 1.274 entre el 13 de octubre y el 1 de diciembre a 1.071 entre el 1 de enero y el 19 de febrero --un 16 por ciento menos--.

 

Pero el dato en lo relativo al impacto entre los usuarios de centros residenciales es revelador. En primer lugar, las personas fallecidas en las propias residencias han pasado de ser 199 en el primer periodo analizado a 89 en el segundo, menos de la mitad. También ha sido menor el impacto en la población residencial, ya muy castigada durante toda la pandemia, principalmente en la primera ola de marzo y abril --fallecieron 600 internos con COVID-19 confirmado y otros 1.008 con síntomas compatibles-- y que además ha comenzado a recibir las vacunas contra el SARS-CoV-2 a finales de 2020.

 

Así, de un total de 656 residentes fallecidos tanto en los hospitales como en los propios centros entre el 13 de octubre y el 1 de diciembre, se ha pasado a 314 entre el 1 de enero y el 19 de febrero, un 52 por ciento menos. Eso deja un balance de un 21 por ciento menos de personas fallecidas de todas las edades en hospitales y residencias en el periodo de 50 días de enero y febrero con respecto al de octubre y noviembre.

 

La primera ola, por encima en mortalidad

 

Resulta más impreciso establecer una comparación con los datos de la denominada primera ola del COVID-19, debido a que en los meses de marzo y abril el diagnóstico era más complicado ya que no había disponibles tantas pruebas de detección como ahora y hubo un gran número de fallecimientos en los que no se pudo confirmar el positivo. De hecho, entre el 13 de marzo y el 30 de abril se registraron 2.370 muertes con coronavirus confirmado, a las que suman otras 1.008 de personas que fallecieron con síntomas compatibles solo en centros residenciales.

 

A fecha de 19 de febrero, la cifra de personas que han perdido la vida en hospitales o residencias con COVID-19 confirmado alcanza las 6.386, pero de acuerdo con el dato que ofrece la Junta de Castilla y León en su portal de situación epidemiológica del coronavirus, la mortalidad total relacionada con la enfermedad ha superado esta semana las 10.000 víctimas --10.024 este viernes--. En esta cifra se incluyen las personas fallecidas en hospitales y residencias tanto con el virus diagnosticado como con síntomas compatibles, además de quienes fallecieron en sus domicilios y otras muertes que se vinculan con el COVID-19.

 

Más pruebas diagnósticas

 

En cuanto a las cifras de positivos, son superiores en un 12 por ciento en esta tercera ola, pero se debe tener en cuenta que se han realizado más pruebas de detección de la infección activa (798.904 en el último periodo de 50 días frente a 460.365 entre el 13 de octubre y el 1 de diciembre).

 

Todavía no se puede dar por concluida la actual tercera ola, pero la referencia que se ha tomado para elegir unas fechas de comparación es la actual cifra de pacientes ingresados en los hospitales de la comunidad, 1.151, similar a la que se registraba el pasado 1 de diciembre, cuando había 1.220 pacientes con COVID-19.

 

El incremento de casos notificados en esta tercera ola comenzó a ser patente a primeros de año, motivo por el cual se ha tomado como referencia el 1 de enero de 2021, fecha desde la cual han transcurrido 50 días. Para contar ese mismo periodo en la segunda ola, hasta el 1 de diciembre, se han descontado 50 días hasta llegar al 13 de octubre, un momento en el que cabe tener en cuenta que la cifra de pacientes ingresados era casi el doble que el 1 de enero (1.033 frente a 530), si bien era semejante el número de personas en unidades de críticos (133 y 138, respectivamente).