La superviviente Ita Bartuv participa en el recuerdo de Ávila a las víctimas del holocausto nazi

Homenaje en Ávila a las víctimas del holocausto nazi.

El Ayuntamiento de Ávila ha recordado hoy a las víctimas del holocausto en un acto organizado en colaboración con el Centro Sefarad Israel y que ha contado con el testimonio de la superviviente Ita Bartuv

El Ayuntamiento de Ávila ha recordado a las víctimas del holocausto en un acto organizado en colaboración con el Centro Sefarad Israel y que ha contado con el testimonio de la superviviente Ita Bartuv, de 77 años, que ha señalado cómo ella fue la única niña refugiada que nació en Albania.

 

Hasta Albania huyeron sus padres, ayudados por unos amigos, donde vivieron durante dos años con identidades falsas, y "cuando regresamos a Skopje (Macedonia), pudimos comprobar cómo el 98% de la población de la ciudad había sido trasladada a Treblinka (Polonia), convertido en campo de exterminio", ha expresado.

 

En contacto con los descendientes de la familia que les ayudó, Ita ha pasado 15 años viviendo en Chile, país que la acogió después de pasar dos años en un campo de refugiados en Italia. El alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha llamado la atención sobre la celebración de actos como éste para no olvidar lo ocurrido y en recuerdo de los más de seis millones de personas que fueron víctimas de la barbarie nazi.

 

"Hay que contárselo a generaciones actuales y futuras para que no vuelva a ocurrir", ha señalado. En recuerdo de todas las víctimas, se ha nombrado a los cinco abulenses deportados -Celso Díaz Gómez, Enrique González, Daniel Lastra, Nicolás Nadal Salcedo y Félix Velázquez Herrero- y se han encendido seis velas, prendidas, además de por el regidor abulense, por el director del Centro Sefarad-Israel, Miguel de Lucas; la vicepresidenta de Amical de Mauthausen y otros campos, Concepción Díaz; Gonzalo Aritio Sanz-Briz, nieto de Ángel Sanz-Briz, conocido como 'El ángel de Budapest'; y un ciudadano de Ávila.

 

El testimonio de Ita Bartuv, tal como ha recordado Miguel de Lucas, es memoria viva de lo ocurrido, de todas las personas que fueron asesinadas en guetos, persecuciones y campos de concentración, "con el fin de no olvidar, pero también para llamar la atención sobre la necesidad de la educación y la formación para que barbaries como la ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial no se repitan".

Comentarios

gejota 01/02/2020 15:20 #1
Una semana en que Avila ha hecho un magnífico ejercicio que no pasa desapercibido mucho mas allá de las fronteras. Desde el emocionante concierto de cámara, al cierre ayer con las palabras de la superviviviente Ita Barvut, pasando por la historia y las costumbres, queda la huella de lo que representa la tolerancia, como brocha que pinta el entendimiento, o el hacha de la intolerancia que no debe jamás volver a teñir con tintas de infierno.

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