La riojana María José Marrodán recogió el XII Premio Internacional de Poesía Luis López Anglada

El jurado del galardón consideró merecedora del premio a la poetisa riojana por su poemario 'Equipaje en las ciudades'

La riojana María José Marrodán Gironés recogió este sábado el XII Premio Internacional de Poesía Luis López Anglada de Burgohondo, dotado con 1.000 euros, por su poemario 'Equipaje en las ciudades'.

 

La autora ha sido elegida por mayoría del jurado de este galardón en Burgohondo, bajo la presidencia de honor del Alcalde del municipio, Juan José Carvajal Martín, y compuesto por los poetas José María Muñoz Quirós, Carlos Fernández Aganzo, Juan Carlos Rodríguez Burdalo y José Pulido, actuando como secretario Carlos Delgado Suárez.

 

Este año se han presentado 400 trabajos, de los que se eligió 20 finalistas. El jurado estuvo dudando entre tres trabajos finalistas y al final se decidieron por el de María José Marrodán Gironés, por su originalidad y frescura, según ha explicado los poetas.

 

Natural de Logroño, María José Marrodán Gironés, de profesión Profesora terapéutica, es Licenciada en Ciencias de la Educación. Compagina con entusiasmo y gran malabarismo su labor educativa, literaria y de apoyo social.

 

La galardonada ofreció tres pinceladas de su poemario justo después de recoger su premio de la mano de Juan José Carvajal, que estuvo acompañado del diputado Responsable del área de cultura, patrimonio, juventud y deporte, Eduardo Duque, y del hijo del Poeta, Luis López Guerra, tras agradecer el fallo del jurado ante una sala repleta de asistentes.

 

José Pulido fue el encargado de dirigir un acto en el que dos niñas del pueblo recitaron unos poemas de Carlos Reviejo, poeta de nuestra provincia, y el grupo de Junior en conjunto hicieron el relato de un poema. A continuación varias asociaciones del municipio recitaron poesías.

 

José Mª Muñoz Quiros y José Pulido leyeron obras propias y participaron en la lectura colectiva de varias poesías de Luis López Anglada, a la que también se sumaron dos de sus familiares, Isabel y Fernando Guerra. Una intervención de guitarra a cargo de Enrique López Guerra, uno de los hijos del poeta, cerró la sesión y dio paso a un vino de Burgohondo en la plaza Mayor.