La reclamación del IVA, y de lo que haga falta
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La reclamación del IVA, y de lo que haga falta

Aunque de justicia y ajustada a derecho, la reclamación de cantidades pendientes remite a la costumbre de pedir solo cuando se trata de incordiar al contrario.

La indignación generalizada por el 'truco' del Gobierno central con el IVA ha animado a la Junta de Castilla y León a subirse al tren de las reclamaciones. El ejecutivo regional no ha sido el primero, pero tampoco el último, y tras varias semanas de advertencias, y viendo que otros se atrevían ya a anunciar medidas judiciales, Alfonso Fernández Mañueco ha dado el paso.

 

"La paciencia se nos ha agotado", dijo el presidente en un desayuno informativo en Madrid, el escenario escogido para dar un paso que había que medir, y que se ha medido. Los 142 millones de euros del ajuste del IVA que el Estado le debe a Castilla y León de las cuentas de 2017 no son precisamente calderilla, así que era obligado reclamarlos porque no están las cuentas de esta autonomía (y de casi ninguna) para renunciar a lo que reparte la discutidísima financiación estatal para las comunidades.

 

La reclamación, por supuesto, tiene su trasfondo de guerra política. El anuncio es una especie de declaración de guerra, aunque, de producirse, esta será en diferido. Primero hay que agotar la vía administrativa, como están haciendo otras comunidades de PP y PSOE, antes de acudir a los juzgados. Pero dejando clara sus intenciones la Junta juega su papel en el 'pim, pam, pum' que, parece, va a ser esta legislatura con todos apuntando al recién estrenado gobierno.

 

Tampoco falta el componente de todas las ensaladas políticas de los últimos años en España: Cataluña. Según Mañueco, la Junta de Castilla y León (y otros gobiernos autonómicos) se han cansado de que Sánchez negocie por debajo de la mesa con Generalitat y poderes fácticos catalanes mientras a los demás les cita a un Consejo de Política Fiscal y Financiera para intentar darles el cambiazo, rebajando el objetivo de déficit para ver si se olvidan del IVA.

 

El asunto no cuela, y no podría colar de ninguna manera, así que harta o no, empujada por otras autonomías o de motu propio, a la cabeza o en cola la Junta tenía que reclamara cantidades sí o sí. Lo hizo hace unos meses con los 440 millones de las entregas a cuenta, que dice también le debe el Gobierno central, y que se empleó para frenar la aplicación de las 35 horas a pesar de haberlo firmado como compromiso electoral. 

 

Las reclamaciones parecen todas de justicia: más igualdad, cambiar la financiación, ajustar cuentas... Lo suficiente como para hacer memoria y darse cuenta que las cantidades pendientes lo están por el bloqueo institucional o vienen de decisiones tomadas en el pasado por gobiernos de otro color, aquellos a los que, con frecuencia, unos y otros 'olvidan' reclamar lo que después se exige con fiereza. Por ejemplo, el cambio de la financiación autonómica, eternamente pendiente y que pone de acuerdo a todas las comunidades, aunque solo se reclame cuando toca incordiar al contrario. Así que reclamación del IVA, sí... y de lo que haga falta.