La provincia de Ávila recibe de la Junta más de 4.400 test de punción en el dedo

Llegada de los test rápidos.

Se repartirán para profesionales que trabajan en el Complejo Asistencial (25%) y personal de Atención Primaria, trabajadores sociosanitarios y personas que vivan en residencias de la Tercera Edad (75%).

La Junta de Castilla y León está distribuyendo 4.368 kits de test rápidos de punción en el dedo en la provincia de Ávila. El objetivo de esta medida es realizar, como complemento a los test PCR, un cribado amplio de casos en lugares con prevalencia alta de la enfermedad, como son centros sanitarios y residencias de personas mayores.

 

La Consejería de Sanidad recibió 62.500 kits procedentes del Ministerio y se ha procedido a su reparto en todas las áreas de salud de la Comunidad en función del criterio poblacional y el número de pacientes. La previsión es que se distribuyan 4.368 test en la provincia de Ávila, entre profesionales que trabajan en el Complejo Asistencial de Ávila (25%) y personal de Atención Primaria, trabajadores sociosanitarios y personas que vivan en residencias de la Tercera Edad (75%).

 

En concreto, el personal de Sacyl que deberá hacerse la prueba será aquel con síntomas o con contacto estrecho; el personal convaleciente, a los catorce días de desaparecer los síntomas; y el personal en aislamiento, sin síntomas, a los siete días de aislamiento.

 

Otro de los grupos prioritarios será el personal que trabaja en residencias de mayores. Así, se harán los test a todos los trabajadores de residencias, tanto las que cuentan con casos positivos (“contaminadas”) como los de las que no (“limpias”), con el fin de delimitar las zonas de trabajo en función del resultado o bien empezar el aislamiento en su domicilio. También se realizará a todos los residentes con casos confirmados o sospechosos, para delimitar zonas.

 

Asintomáticos

 

Aquellos pacientes que den positivo en uno de estos test, en los que se obtiene una muestra de sangre por punción digital, serán casos confirmados. En caso de dar negativo, deberán realizar una PCR para verificar de manera definitiva que no existe infección.

 

Aunque en un primer momento se ha establecido como prioritario hacer estos test rápidos a profesionales que trabajen en hospitales y en Atención Primaria, a trabajadores sociosanitarios y a personas que vivan en residencias de la tercera edad, las pruebas se irán generalizando a la mayor velocidad posible, porque la clave para atajar la epidemia radica, según los expertos, en la detección precoz de los asintomáticos, que al no sentir molestias pueden facilitar la propagación de la enfermedad y favorecer que se produzca una segunda ola.

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