La prohibición de fumar: cómo ha conseguido Castilla y León prohibir sin prohibir y cuál es la multa

Castilla y León no incluye fumar como excepción al uso de mascarilla en terrazas o en la calle, obligatoria aunque haya distancia: basta para que la prohibición de fumar sea efectiva.

Prohibir sin prohibir. Así ha conseguido la Junta de Castilla y León implantar en la comunidad la prohibición de fumar en calles y terrazas que, finalmente, el Gobierno central quiere implantar de manera general en toda España. Antes, el gobierno regional, por boca de su vicepresidente, Francisco Igea, explicó que fumar en la vía pública o en una terraza ya estaba prohibido en la comunidad, lo que ha generado cierta controversia. Sin embargo, la prohibición es eficaz.

 

El motivo es que la Junta ha puesto la distancia de seguridad como norma básica que sobrevuela todas las medidas contra la pandemia. El 19 de junio se aprobaba el plan de medidas de prevención que incluía las normas sobre uso de mascarilla, aforos y distancia, pero el 13 de julio la Junta decidía hacer una modificación para aclarar algunas cuestiones con respecto a la distancia y colocarla como obligación principal. Según el texto aprobado, es obligatorio el uso de mascarilla siempre y en todo lugar, pero la obligación básica es mantenerse a 1,5 metros.

 

En el texto se recoge que los mayores de 6 años llevarán mascarilla siempre y en todo lugar, pero con algunas excepciones como en piscinas o en espacios naturales. Y una que es la que afecta a la prohibición de fumar: en situaciones de consumo de alimentos y bebidas. El vicepresidente Igea se acoge a este punto concreto cuando dice que ya estaba prohibido fumar en terrazas o por la calle si no hay distancia de seguridad: no se considera una de las excepciones para quitarse la mascarilla. Es suficiente para dejar el tabaco fuera de lo permitido en terrazas y en la calle, sin siquiera citarlo.

 

"Uno solo puede quitarse la mascarilla para beber o comer", ha recordado Igea, aunque ha añadido que "se puede fumar al aire libre a más de dos metros de una persona" y también si se guarda esa misma distancia en la terraza de un establecimiento hostelero. Eso supone una prohibición de facto: no se puede quitar la mascarilla para encender un cigarro si no hay distancia.

 

Pero, ¿qué pasa con los incumplimientos? A partir de ahora los responsables de controlar serán las Policías Locales y los propios empresarios de los establecimientos. Según el decreto publicado el 14 de julio sobre régimen sancionador, "el incumplimiento de la obligación de uso de mascarillas o uso inadecuado de las mismas, en los términos acordados por las autoridades competentes" y "el incumplimiento de la distancia de seguridad interpersonal entre personas no convivientes, en lugares públicos o privados, abiertos o cerrados" serán considerados infracción leve, sancionada con entre 100 y 3.000 euros. Y concretamente el incumplimiento de la obligación de uso de mascarillas o uso inadecuado de las mismas será de 100 euros.

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