La Plataforma No a la Mina en la Sierra de Ávila entrega a la Junta 120.000 firmas

Este jueves a las 12.30 horas en la sede de la Consejería de Presidencia.

La Plataforma No a la Mina en la Sierra de Ávila entregará este jueves 6 de abril en la oficina de registro de la Sede de la Junta de Castilla y León sus 120.000 firmas para evitar la apertura de la mina de feldespatos en la Sierra de Ávila.

 

Aunque la recogida de firmas continuará existiendo -y los usuarios podrán seguir firmando-, quieren dar una paso adelante en contra de esta actividad en la sierra, y por ello han conseguido el apoyo de 120.000 personas en su petición en Change.org para lograrlo.

 

La entrega de firmas tendrá lugar este jueves, 6 de abril, a las 12:30 en la consejería de la presidencia de la Junta de Castilla y León, en la Calle Santiago Alba, número 1.

 

Han sido muchos los apoyos que la Plataforma ha ido recibiendo de la población de la provincia. Muchas personas les acompañaron en diversos actos que han hecho, entre ellos las dos marchas 'salvemos la sierra', cuya segunda edición consiguió reunir a unas 300 personas. Además, en el pasado octubre exhibieron carteles en un pleno de la Diputación provincial de Ávila. En días posteriores presentaron más de 4.000 alegaciones al estudio de impacto ambiental, solicitando la denegación de la apertura.

 

Desde la Plataforma NO a la Mina en la Sierra de Ávila, rechazan el proyecto minero alegando que debido a su ubicación, los contaminantes y partículas de polvo derivados de la extracción mediante explosiones y el tratamiento físico-químico del mineral, se propagarían fácilmente por la Sierra de Ávila y el Valle de Amblés, llegando hasta la capital. Entre estos contaminantes se encuentran polvo de Sílice y Ácido Fluorhídrico.

 

Aseguran que tanto el aire, las aguas, como el suelo de la región se verán gravemente contaminados, comprometiendo la salud de los habitantes de la comarca. Afirman que los cursos de agua quedarán inutilizados, llegando a desaparecer fuentes, manantiales, y contaminando pozos y acuíferos imprescindibles para la actividad agrícola y ganadera, así como al abastecimiento de la población.

 

Señalan que en estas condiciones sería insostenible la ganadería, motor económico de la región, con importantes pérdidas económicas. El tráfico de vehículos pesados y el ruido de las explosiones impedirán, añaden, la trashumancia en la Cañada Real Leonesa Occidental.

 

Por último, temen que se podría producir "un enorme impacto visual imposible de restaurar, que llevará a la quiebra al floreciente turismo rural de la zona".