La OSCyL ofrece el jueves su segundo concierto de la temporada en el ‘Lienzo Norte’ de Ávila

El Centro de Exposiciones y Congresos ‘Lienzo Norte’ de Ávila acogerá el jueves, a las 20.30 horas, el segundo concierto que la Orquesta Sinfónica de Castilla y León ofrecerá en la capital abulense, en la presente temporada 2016/2017, en la que la OSCyL celebra su 25 aniversario. El programa elegido para esta ocasión estará protagonizado por Mozart y Schumann, bajo la batuta de Manuel Hernández Silva. El precio de la entrada es de 15 euros.

La Orquesta Sinfónica de Castilla y León volverá a Ávila el jueves, 2 de marzo, en su segundo concierto de la presente temporada. Así lo han presentado esta mañana el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, el alcalde de Ávila, José Luis Rivas, y el director técnico de la Oscyl, Jordi Gimeno. La próxima cita de los abulenses con la OSCyL tendrá lugar el 26 de abril, cerrando así el programa Sinfónico y de Cámara, que contempla tres conciertos de la Orquesta en todas las capitales de provincia de la Comunidad, coincidiendo con el 25 aniversario de la OSCyL.

 

En esta ocasión, la Orquesta está dirigida por Manuel Hernández Silva. La primera parte del concierto la ocupará la ‘Sinfonía nº 41 en do mayor, K 551, Jupiter’, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), con ‘Allegro Vivace’, ‘Andante cantabile’, ‘Menuetto: Allegretto-Trio-Allegretto’ y ‘Molto Allegro’. En la segunda parte, la OSCyL interpretará la ‘Sinfonía nº 4 en re menor, op. 120’, de Robert Schumann, con ‘’Andante con moto-Allegro di molto-Animato’, ‘Romanza:Andante’, ‘Scherzo: Presto-Trio, attacca’ y ‘Finale: Allegro vivace-Presto’.

 

La Sinfonía n.º 41, de Mozart merece ser presentada como el producto artístico de la más elevada genialidad, que se erige en una de las más destacadas composiciones sinfónicas de Mozart y en una de las obras de arte absolutas de la civilización occidental. No obstante, el autor no llegó a ver estrenada esta obra. No hay una explicación clara del motivo por el que se conoce a esta sinfonía como ‘Júpiter’. Al parecer, debió de ser el célebre Johann Peter Salomon quien, consciente de la altura de la obra, le otorgó esta denominación. Júpiter es el padre de los dioses y el más grande de los planetas. La obra exhibe gran cantidad de temas melódicos en cada uno de sus movimientos

 

Por su parte, la que hoy se considera cuarta sinfonía de Schumann es, en realidad, una versión modificada de la que en su día fue su Sinfonía n.º 2. Había compuesto la segunda en 1841, pero decidió no publicarla. Entre tanto, Schumann compuso otras dos sinfonías, que fueron interpretadas como N.º 2 (1847) y N.º 3 (1851). Fue en diciembre de 1851 cuando se decidió a retomar la antigua e inédita partitura y, en dos semanas, creó una nueva versión de la que ahora es conocida como su Sinfonía n.º 4. Schumann diseñó una estructura sinfónica unificada en torno a una serie de motivos que, adoptando apariencias variadas, hacen acto de presencia a lo largo de la partitura. Así pues, son dos procedimientos, la no interrupción del discurso y el reempleo de material motívico, los principales elementos mediante los cuales el compositor logra el sentido de continuidad de esta obra.

 

Manuel Hernández Silva

 

Manuel Hernández Silva es director musical y artístico de la Orquesta Filarmónica de Málaga y de la Orquesta Joven de Andalucía. Se graduó en el Conservatorio superior de Viena con matrícula de honor, en la Cátedra de los profesores Reinhard Schwarz y Georg Mark. Ha dirigido en grandes festivales internacionales y es un habitual invitado de las orquestas españolas y extranjeras. Ha sido director titular de la Orquesta de Córdoba y principal director invitado de la Orquesta Simón Bolívar de Caracas, con la que trabajó intensamente durante más de cinco años. El maestro Hernández Silva ha desarrollado una intensa actividad docente, y ha impartido cursos internacionales de dirección e interpretación, así como numerosas conferencias. Todo ello le ha valido el reconocimiento de los músicos con los que ha trabajado, el del público y el de la crítica especializada.

 

Ha actuado como director invitado con las orquestas Sinfónica de Viena, de la Radio de Praga, Sinfónica de Israel, Filarmónica de Seúl (Corea), Filarmonía del Norte de Chequia, Sinfónica de Karlsbad, Filarmónica de Olomouc (República Checa), Sinfónica de Puerto Rico, Nacional de Chile, Sinfónica de Venezuela, Filarmónica de Bogotá, Sinfónica Nacional de México, Municipal de Caracas, Sinfónica Simón Bolívar (Venezuela), Orquesta Sinfónica de Wuppertal (Alemania) o Filarmónica Janáček (República Checa).

 

En España, ha dirigido a la Real Filarmonía de Galicia, Oviedo Filarmonía, Orquesta Sinfónica de Murcia, Orquesta Sinfónica del Vallés, Orquesta Sinfónica de Bilbao, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Ciudad de Granada, Orquesta Sinfónica de Tenerife, Orquesta Sinfónica de Castilla y León, Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid (ORCAM), Orquesta Sinfónica de Navarra y Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC).