La oposición denuncia el uso partidista de la Diputación: "está al servicio del PP"

Los grupos políticos de la oposición en la Diputación de Ávila han denunciado la utilización partidista y caciquil de la institución provincial por parte del equipo de Gobierno presidido por Jesús Manuel Sánchez Cabrera, que ha vuelto a poner la Diputación al servicio de los intereses del PP, en lo que constituye un ejemplo más del "juego sucio" que esta formación está demostrando a lo largo del actual mandato.

 

La última prueba de ello tiene que ver con el proyecto de presupuestos provinciales para el ejercicio económico 2019, según coinciden en criticar los portavoces de PSOE, Jesús Caro; Ciudadanos, Alberto Becerril; UPyD, Carlos Moral; IU, Santiago Jiménez; y Trato Ciudadano, Rubén Arroyo.

 

A su juicio, es "una absoluta falta de respeto" hacia la oposición que dicho proyecto se presente primero a los medios de comunicación sin haber sido entregado a los grupos de la oposición y sin que haya sido tratado en la correspondiente comisión informativa, circunstancia que "no tiene precedentes en la Institución y que denota el autoritarismo que se ha instalado en el PP" a escasos meses de unas elecciones municipales.

 

Junto a ello, los portavoces de la oposición han recriminado también al diputado provincial popular Jesús Martín García su "conducta mezquina e impropia de un representante público", puesto que no ha tenido reparo en buzonear a los vecinos de Baterna (anejo de Solosancho del que es concejal) un escrito informando de la actuación que contemplan los presupuestos de la Diputación en una carretera de la localidad antes de que hayan sido dados a conocer.

 

En opinión de los portavoces, este comportamiento acredita que el PP ha diseñado unos presupuestos pensando exclusivamente en su interés particular, utilizando de manera "espuria" unas cuentas públicas para trasladar promesas electorales a los vecinos de determinados municipios.

 

Para los portavoces de la oposición, resulta "inaceptable" que el PP utilice los medios institucionales y el dinero público como propaganda electoral y política de cara a la cita electoral del 26 de mayo de 2019, olvidando el papel institucional al que se deben e ignorando a la oposición y a los ciudadanos que representan.