La nueva piscina cubierta se ubicará junto al Centro 88 Torreones

A falta de su aprobación en Junta de Gobierno, y ante la oposición del PSOE, se apuesta por derribar la parte del edificio antiguo deteriorada y mantener las oficinas. Se llevará a cabo un concurso de pre-proyectos para la nueva instalación, sin fecha.

La nueva piscina cubierta para Ávila se ubicará finalmente en el lugar que ahora ocupa el campo de tierra situado entre la pista de atletismo de la ciudad deportiva y el Centro de Ocio Deportivo 88 Torreones, según ha dictaminado este martes en comisión informativa el Ayuntamiento de Ávila.

 

Con los votos a favor de PP, Ciudadanos y UPyD, aunque deberá aprobarse este jueves en Junta de Gobierno, también se ha dictaminado favorablemente el derribo de parte del edificio antiguo de la piscina, concretamente de la parte que albergaba la piscina y los vestuarios, mientras que la zona de los gimnasios y las oficinas permanecerán en pie ya que, según ha explicado el concejal de deportes del Ayuntamiento de Ávila, Pablo Gómez, "son dos edificios distintos que no han estado sometidos a las mismas condiciones".

 

Con respecto a la nueva piscina, aun se desconocen los detalles pero Pablo Gómez ha asegurado que será "una instalación moderna y de futuro para Ávila". El responsable de Deportes ha adelantado que una vez se apruebe el acuerdo en Junta de Gobierno el Consistorio se pondrá manos a la obra para redactar el pliego de condiciones para la realización de un concurso de pre-proyectos para la nueva instalación.

 

En cuanto a su financiación, Gómez ha recordado que la Junta se ha comprometido a abonar el 60% de la inversión y ha señalado que el Ayuntamiento buscará el 40% restante y no descarta realizar una inversión plurianual.

 

No ha tardado en llegar la reacción del Partido Socialista, cuyo concejal Josué Aldudo considera que la opción que finalmente se ha aprobado no es la más adecuada. Aldudo ha lamentado que “no se haya considerado la propuesta del Grupo Socialista”, así como “la pérdida de tiempo en la toma de la decisión que pasa por el derribo del edificio de la piscina actual y su ubicación en otra zona del espacio de la Ciudad Deportiva".

 

Para el socialista esto dejará libre el terreno que ahora ocupa la piscina, "para el que el equipo de gobierno, además, no ha contemplado un futuro uso, con lo que se corre el riesgo de convertirse en un solar abandonado, como otros tanto que hay en la ciudad".

 

Aldudo manifiesta que "lo único que hemos conseguido es dilatar en el tiempo una obra que, a buen seguro, no estará terminada antes de que finalice la presente legislatura. Y ello pese a la necesidad de esta infraestructura, en la que la ausencia de control y mantenimiento por parte del equipo de gobierno ha derivado en la situación actual".

 

Para Josué Aldudo, "seis meses después del cierre de la instalación se acuerda una solución que no es la que nosotros defendemos y sigue sin haber nadie que se responsabilice del desenlace de años y años sin acometer mejoras en la citada piscina, que hubieran puesto freno a una obra de esta envergadura".