La Junta reconoce el proyecto de una religiosa abulense en Guatemala

La hermana Uti Sáez, natural de El Oso, lleva casi 20 años en este país de centroamérica desarrollando el programa comunitario 'Futuro Vivo'.

El secretario general de la Consejería de la Presidencia de Castilla y León, José Manuel Herrero, llegó este miércoles a Guatemala procedente de México con una variada agenda cuya primera parada fue el proyecto ‘Futuro Vivo’, un programa comunitario en el que trabaja desde hace años Uti Sáez, religiosa carmelita natural de Ávila y nacida en el municipio de El Oso.

 

Acompañado por el presidente de la Asociación Castellana y Leonesa de Guatemala, Vicente Chapero, Herrero se dirigió a uno de los barrios marginales más deprimidos de la capital guatemalteca, la comunidad de Concepción las Lomas, en la que la mayor parte de las familias viven en barrancos y caseríos en condiciones de pobreza extrema.

 

En ese lugar, trabaja desde hace casi 20 años Uti Sáez, religiosa natural del municipio abulense de El Oso y responsable del proyecto ‘Futuro Vivo’, un programa comunitario impulsado por las Hermanas Carmelitas de la Enseñanza, que trabaja con los más pobres para lograr su inserción en la sociedad, promoviendo la educación y el desarrollo integral entre las familias en situación de grave vulnerabilidad social.

 

La hermana Uti Sáez recorrió con el secretario general los locales y zonas de trabajo del proyecto, presentando a Herrero a miembros de la comunidad del barrio que, gracias a la paciente labor y buen hacer de esta abulense y de sus compañeros en el proyecto, están plenamente identificados con el mismo: ‘Futuro Vivo’ es para ellos y lo hacen ellos. No en vano, el proyecto se autofinancia con donaciones de la propia comunidad y con una pequeña fábrica de leche y soja, en la que todos colaboran.

 

El secretario general se interesó por las actividades de las que consta el programa, que ofrecen a las familias que lo integran la posibilidad de un futuro mejor, a través de la educación escolar, la nutrición adecuada, la alfabetización de adultos, la formación integral a la familia, la atención médica, la asistencia y la promoción social para el desarrollo. Herrero supo también por su anfitriona que este proyecto para población necesitada y deprimida nació en 1999 y que ha venido creciendo hasta la actualidad.

 

Herrero le transmitió el reconocimiento de Castilla y León por su trabajo y el orgullo de saber que, en este rincón de Centroamérica, como en tantos lugares del mundo, hay una castellana y leonesa trabajando discretamente para ayudar a los más desfavorecidos a salir de su situación.