La Junta realizó más de 4.200 visitas y 10.300 controles de cloro y PH en 900 piscinas de la región

Se elaboraron 4.014 actas (hojas de control), un 52,68 por ciento más que el año anterior,
La Dirección General de Salud Pública ha realizado más de 4.200 visitas y 10.300 controles de cloro y PH en las 939 piscinas de uso público censadas en Castilla y León el pasado ejercicio, número que se incrementó en un 11,26 por ciento.

Sin embargo, a pesar del incremento en el número de piscinas, visitas y tomas de muestras, a lo largo del pasado ejercicio sólo se tramitaron once expedientes, un 31,25 por ciento menos que en 2010, cuando fueron 16, según los datos de la Consejería de Sanidad recogidos por Europa Press.

En Castilla y León hay 939 piscinas de uso público (un 11,26 por ciento más), de las cuales 739 son de titularidad pública (se incrementan un 11,13 por ciento) y 210 son de titularidad privada (un 11,7 por ciento más) y, del total de piscinas de uso público, 109 son climatizadas cuyo control oficial se lleva a cabo durante todo el año.

Así, a lo largo del pasado año se realizaron a estas piscinas un total de 4.239 visitas de inspección (un 11,79 por ciento más) para comprobar las características higiénico-sanitarias y la calidad del agua y se realizaron 10.305 controles analíticos (se incrementan un 85,61 por ciento debido a la inclusión de determinados datos por una modificación reglamentaria).

De esta forma, se elaboraron 4.014 actas (hojas de control), un 52,68 por ciento más que el año anterior, que derivaron en once expedientes sancionadores en aquellos casos en los que se apreció alguna deficiencia (ocho en la provincia de León, uno en Segovia y dos en Zamora), lo que supuso un descenso del 31,25 por ciento.

A todo ello se suma el control de las zonas de baño sometidas a vigilancia, es decir, las que se localizan en ríos, lagos u otras zonas naturales, que también se analizan y controlan por parte de la Junta previa comunicación por parte del ayuntamiento correspondiente.

Control periódico
Esta actividad inspectora la lleva a cabo la Consejería de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, con el objetivo fundamental de proteger la salud de los usuarios de estas instalaciones.

Al inicio de la temporada de baño, se realiza una solicitud a los ayuntamientos del censo de piscinas de uso público en hay en cada municipio. Una vez conocido el censo provincial, se dirige un escrito a cada titular de las piscinas censadas para que comunique al Servicio Territorial de Sanidad y Bienestar Social provincial la fecha de apertura o reapertura de las instalaciones.

Así, los Servicios Oficiales de Salud Pública comprueban, previa a la apertura o reapertura de las instalaciones y antes del llenado de los vasos, el cumplimiento de lo dispuesto en la normativa de aplicación vigente. Dicha inspección conlleva la emisión de un informe sanitario para el inicio de la actividad en la temporada de baño.

Además, durante la temporada de baño se establece un protocolo de inspecciones y toma de muestras cuyos objetivos prioritarios son, la calidad del agua y condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones.