La Junta forma a técnicos y celadores para controlar el avance de la avispa asiática

Presentación de las jornadas de control de la avispa asiática. (Foto: Edgar Palomo)

De momento, la Junta no tiene constancia de que esta especie invasora se encuentre en la provincia abulense

La Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente han llevado a cabo una jornada de formación teórico- práctica de personal a técnicos y agentes medioambientales para el control de la denominada ‘Vespa Velutina’ , más conocida como ‘avispa asiática’ en Castilla y León. El objetivo del máximo organismo autonómico es el de controlar esta especie de insecto exótico invasor en nuestra comunidad, por lo que la institución ha autorizado de manera reciente las actuaciones de trampeo como herramienta preventiva para intentar frenar su avance.

 

En este curso, el personal especializado de la Junta estudiará los aspectos más relevantes pertenecientes a la biología de la especie, así como el trampeo de reinas, la neutralización de nidos primarios y secundarios y la prevención de riesgos laborales, entre otras actuaciones. Estos trabajos de trampeo son una de las herramientas principales preventivas ante los ataques de la especie sobre las poblaciones normales de abejas y explotaciones apícolas, además de las explotaciones ganaderas.

 

De momento, la Junta no tiene constancia de que esta especie invasora se encuentre en la provincia abulense, aunque ya hay casos de nidos en provincias castellanoleonesas, concretamente en Valladolid, muy próximas dado que la avispa asiática puede extenderse hasta 100 kilómetros en un año. En este sentido, el bombero de la Diputación de Valladolid y experto en el estudio y control de la avispa asiática, Saúl Peña, ha querido tranquilizar a la población, ya que en su opinión “no es más peligrosa que otro tipo de especie”, aunque recomienda que las personas “no se acerquen a un nido en condiciones inapropiadas, porque su ataque en masa puede producir lesiones muy serias”.

 

Una especia que con su picadura ha matado a personas en el norte de España, aunque sólo por casos de alergia. En Castilla y León en el año 2015, concretamente en Burgos se tuvo por primera vez conocimiento de su existencia, donde según Peña se han retirado hasta el momento en su provincia hasta 500 nidos.

 

Las provincias de Palencia, León, y Valladolid también se han visto afectadas por su llegada y por la formación de nidos que en muchos casos suelen presentarse en las orillas de los ríos, pero que con los años se han extendido a los aleros de los edificios, las copas de los árboles, e incluso en los porches de las entras de chalets.  Se recomienda que todas aquellas personas que se encuentren con este tipo de insectos, llamen al número de teléfono 012 de servicio de información del ciudadano.