La incógnita del PSOE

Pedro Sánchez y Luis Tudanca en Valladolid (Foto de Archivo)

El PSOE se está mostrando confiado de lograr la sorpresa en las próximas elecciones autonómicas. 

Pedro Sánchez dio en Burgos el pistoletazo de salida a la carrera socialista por conseguir el ansiado gobierno de Castilla y León, un sillón que se les escapa desde el año 1987. Luis Tudanca protagonizará el enésimo intento tras 32 años de Gobierno 'Popular' que parecía incontestable hasta ahora, cuando la marcha de Juan Vicente Herrera parece dejar un hueco enorme en un partido acostumbrado a mayorías absolutas. 

 

Las cosas han cambiado en los últimos cuatro años, cinco si contamos el final de la anterior legislatura, que fue la última de Herrera con mayoría absoluta. El PP ha ido mostrando debilidad tanto a nivel nacional como regional y las pasadas primarias en las que se impuso Alfonso Fernández Mañueco han hecho más visibles esas diferencias internas. 

 

Se da la circunstancia de que el ya ex alcalde de Salamanca no cuenta en Castilla y León, donde no se le conoce en muchas provincias, ni tampoco con el mismo apoyo que Juan Vicente Herrera. A eso hay que sumarle la irrupción de Vox en el panorama político y el continuo ascenso de Ciudadanos. 

 

Esa es una primera baza con la que juega un PSOE que se está mostrando confiado de lograr la sorpresa en las próximas Autonómicas. Tudanca cuenta con la ventaja de que repite como candidato en una formación acostumbrada a cambiar cromos en cada proceso electoral y ser una cara conocida le puede dar una ventaja que sus antecesores no tuvieron. 

 

El burgalés se cree capaz de ser profeta en su tierra y ganar en Burgos, un territorio que se antoja clave en los próximos comicios. También espera subir en provincias vecinas como Soria, Segovia, Palencia y Valladolid, aunque son conscientes de que ese ascenso podría ser insuficiente para conseguir el Gobierno Regional. 

 

Así las cosas, con un PP con fisuras y una derecha fragmentada, el PSOE espera pescar los peces más gordos en las Elecciones. Sin embargo, el error de cálculo ha llegado con la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa. Los socialistas castellanos y leoneses pensaban que el hecho de estar en el poder central les daría un impulso extra, pero Sánchez no deja de ser un pequeño lastre para una Comunidad tradicionalmente conservadora. 

 

Puede ser que el PSOE vuelva a chocarse por enésima vez contra las urnas, pero el "ahora o nunca" que proclaman algunos socialistas, a los que incluso se les ha llegado a escapar que la llegada de Vox podría ser positiva para restar votos al PP, les hace ser más optimistas que nunca. Lo cierto es que la incógnita de Tudanca es cada vez más intensa. 

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