La hora de la verdad
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La hora de la verdad

Mesa de las Cortes de Castilla y León. Foto: Ical

Después de doce días de convulsión política, ha llegado la hora de la verdad para la moción de censura en Castilla y León. Es el momento de que los implicados enseñen sus cartas y de que sepamos qué va a pasar con el gobierno de la comunidad en un momento crucial como este, con una crisis sanitaria, económica y social galopante. Es la hora, por supuesto, de saber cuál es el resultado de la cuestión parlamentaria, pero no es lo único sobre lo que nos deben una explicación los que los que hoy van a tomar la palabra en las Cortes.

 

Es la hora de saber si el terremoto en Castilla y León es parte de una estrategia que viene de largo y de lejos. Alguien tiene que aclarar si esto empezó en un despacho de Ferraz (o de Ciudadanos) con personas ajenas a la comunidad jugando al 'Monopoly' político nacional. Da toda la sensación de que nadie en el PSOE regional, por muchos motivos que esgriman (y eso es totalmente legítimo), hubiera dado el paso al frente de no saber lo que todos desconocíamos: que algo se cocía en Madrid.

 

También es el momento de que nos confirmen si hubo riesgo de unas elecciones. En las horas previas a que los socialistas presentaran negro sobre blanco su moción en el registro de Cortes, ¿alguien pensó en la vía Ayuso para neutralizarlo? Si fue así, deben explicarnos hasta qué punto fue y si influyó en algún momento la parálisis que causa un proceso electoral a mitad de legislatura.

 

También ha llegado la hora de que sepamos cuáles han sido los movimientos de unos y otros. Tras lo ocurrido en Murcia y conociddas las constantes insinuaciones, ha quedado la sensación de que todo se puede comprar (o está en venta) en la representación política. Necesitamos saber no sólo quién se ha prestado, sino cuáles han sido los intentos: en esto, es tan censurable dejarse corromper que proponer corrupción.

 

Por último, ha llegado el momento de acabar con esto. Castilla y León no puede seguir al pairo de las intrigas politicas ni un minuto más. Todo lo que se está haciendo, bien o mal, es absolutamente necesario, y nos vamos a quedar cortos. En la situación actual no es admisible ningún tipo de parón y menos para jugar a la más baja política. Esto tiene que terminar hoy.