La Fiscalía de Valladolid se opone al tercer grado de Urdangarín

Ha presentado un recurso que paraliza la decisión judicial y que deberá ser analizada por el tribunal de la Audiencia.

La Fiscalía de Valladolid ha presentado un recurso contra la decisión del juez, que otorgó el tercer grado penitenciario a Iñaki Urdangarin, lo que le permite únicamente acudir al centro a dormir. Este recurso paraliza la decisión judicial, que deberá ser analizada por el tribunal de la Audiencia.

 

Según una información del periódico digital El Confidencial recogida por Europa Pres, la Fiscalía recuerda en su recurso que el acuerdo de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Brieva sobre la semilibertad de Urdangarin se aprobó sin unanimidad, sino por una estrecha mayoría de cuatro votos contra tres.

 

El fiscal sostiene también que el actual cumplimiento solo está facultado para recibir permisos de salida ordinarios, dado que todavía no ha cumplido la mitad de su condena, que no se cumplirá hasta el mes de mayo del año próximo.

 

Además, indica el escrito, que la reparación del daño cometido y la devolución de las cantidades económica que se le impusieron al exduque de Palma era una obligación de su condena. Por tanto, "ningún esfuerzo ha hecho en este sentido", señala el recurso.

 

Sobre la posibilidad de que Urdangarin vuelva a cometer otro delito cuando esté en libertad, el fiscal recuerda que el delito cometido fue económico y recuerda que no se trata de "un delincuente al uso" y por esta razón el reproche social hacia su conducta alcanza "cotas muy superiores de desvalor respecto a la ejemplaridad e integridad socialmente esperadas".

 

No coincide el fiscal con el juez sobre la situación de soledad que padece el marido de la infanta Cristina, que está cumpliendo condena en una cárcel de mujeres, sin relación con otros presos. Dice el fiscal que la soledad nada tiene que ver con el aislamiento, y recuerda incluso que está situación puede producir ventajas, dado que se eliminan los riesgos.

 

El fiscal entiende, además, que las salidas que realiza el penado compensan las especiales circunstancias en las que vive en la cárcel.