La depresión postparto y otros problemas de salud asociados al embarazo

Tener un hijo es posiblemente una de las mejores experiencias que puede vivir una pareja, pero también puede convertirse en una de las peores pesadillas para la mujer. No hay que malinterpretar y nadie va a querer menos a su hijo por admitir que el extenso periodo de nueve meses de embarazo, el post parto y el puerperio que tienen lugar después, son procesos complejos para el organismo de la mujer.

 

El cuerpo de la mujer cambia y evoluciona a lo largo de nueve meses. Se trata del periodo de embarazo que tiene como objetivo la formación del embrión a partir de un espermatozoide del padre y un óvulo de la madre, de su evolución a feto y de su terminación definitiva para convertirse en bebé y aparecer a través del canal del parto.

 

Sin duda, uno de los complejos más avanzado a nivel medicinal que, a día de hoy, sigue estudiándose con el objetivo de aprovechar cada milímetro de cordón umbilical y de células madre para crear nuevas vidas o salvar las existentes.

 

El problema es que un proceso tan complicado y tan bonito no solo genera momentos de felicidad para los padres, familiares y amigos de alrededor, sino que puede ser una importante fuente de problemas para la mujer gestante que tiene que lidiar con toda una serie de adversidades que se van presentando sin apenas esperarlo.

 

Hipertensión, la famosa diabetes gestacional, el aumento de miopía, dolor de pecho y dolor de espalda, aumento de peso…son muchos los problemas de salud que pueden surgir durante el embarazo, pero la cosa puede complicarse todavía más después del parto. La depresión, los problemas de suelo pélvico y las dificultades para volver a tener relaciones sexuales normales son algunos de los problemas de salud más comunes que atraviesa una mujer que acaba de ser madre recientemente.

 

La depresión post parto, un mal demasiado habitual

Tener un hijo cambia la vida. Los primeros meses tras el parto son meses duros psicológicamente porque se trata de un periodo de adaptación en el que padres e hijo tienen que comenzar a conocerse y entenderse para poder convivir en armonía. La falta de horas de sueño suele ser el mayor problema que, junto con problemas derivados de la lactancia materna y el cansancio, pueden desembocar en lo que se conoce como depresión post parto.

 

Este tipo de depresión puede aparecer durante los primeros días, pero también a lo largo del primer año de vida del pequeño. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un problema que tiene un porcentaje de afectadas de un 13% en países con ingresos altos, cifra que se eleva hasta el 20% en países como México.

 

De hecho, 1 de cada 5 mujeres pueden presentar un cuadro depresivo, siempre muy difícil de detectar, que puede derivar en graves problemas de extenderse en el tiempo y no ser tratado debidamente. Es más, solo el 50% de las mujeres que experimentan problemas de depresión post parto acuden al médico para intentar solucionarlos.

 

El duro problema del suelo pélvico debilitado

Dejando a un lado los problemas asociados a la mente es preciso mencionar los problemas asociados a los cambios físicos derivados de un embarazo. El aumento de peso y la salida del feto a través de la vagina de la mujer puede causar desgarros musculares y problemas como el suelo pélvico debilitado. Esto último es muy común, sobre todo en el caso de mujeres que han cogido mucho peso durante el embarazo y que no han practicado los ejercicios de fortalecimiento de suelo pélvico. Además, el riesgo de padecerlo aumenta en todas aquellas madres que han vivido un parto vaginal, resultando más difícil su aparición en las mujeres que tienen a su bebé por medio de una cesárea.

 

Su detección es muy sencilla, pero también existe un alto porcentaje de mujeres que, por miedo o vergüenza ante los escapes urinarios, no acuden al médico para resolverlo lo antes posible.

 

Salud sexual y cómo recuperar el punto de partida

Otro problema que puede aparecer durante los meses posteriores al parto es el asociado a la dificultad para tener relaciones sexuales. En este caso, la psicología y los pensamientos de la mujer también juegan un papel importante. Es más, muchas tienen miedo a recuperar su vida sexual porque no quieren quedarse embarazadas de nuevo o piensan que como su apariencia física ha cambiado, su pareja puede no sentirse atraído sexualmente hacia ellas.

 

Nada que no pueda resolverse con una buena comunicación, juguetes eróticos que ayuden a generar un clima más “cálido” y algo de intimidad es todo lo necesario para resolver este tipo de problemas. De hecho, muchas parejas hablan de un punto de inflexión en sus relaciones de pareja a partir de la utilización de juguetes eróticos tras el parto.

 

Esposas, geles lubricantes, disfraces eróticos e incluso juguetes con vibración son algunas de las mejores opciones para recuperar la pasión y volver a subir la temperatura de la habitación de todos aquellos que acaban de vivir el momento más feliz de su vida: ser padres.