La Asociación Stop Violencia de Género Digital asegura que la tecnología iguala los delitos de este ámbito de mujeres y hombres

En una jornada organizada en la Universidad Isabel I, la presidenta de esta entidad, Encarnación Iglesias, ha denunciado también que al no existir un observatorio de violencia de género digital, no hay datos oficiales.

Encarnación Iglesias, presidenta de la Asociación Stop Violencia de Género Digital, ha asegurado en una jornada celebrada hoy en la Universidad Isabel I que “el ámbito digital está igualando a mujeres y a hombres en cuanto a ataques”, puesto que “la falta de fuerza física de las mujeres, detrás de una pantalla, no la sienten y cometen más delitos” vinculados con la violencia de género.

 

La presidenta ha recalcado también que “no existe el observatorio de violencia digital por lo que no hay datos oficiales”, calificando de “alarmante” la subida de los casos de adolescentes maltratadas. Asimismo, ha apuntado Encarnación Iglesias, otra de las grandes problemáticas es que “la violencia digital todavía no se palpa, la gente sigue sin verla como un delito”.

 

Las declaraciones de la presidenta de la Asociación Stop Violencia de Género se han producido en el marco de la introducción de la jornada Prevención del Acoso y la Violencia de Género en el Entorno Laboral, que ha inaugurado Víctor Rodríguez, decano de la Facultad de Criminología de la Universidad Isabel I.

 

ACOSO LABORAL

 

La jornada ha continuado con la intervención de Beatriz García Celaá, magistrada del Juzgado de lo Social número 3 de Bizkaia y miembro del Observatorio Vasco de Acoso y Discriminación, que ha presentado las conclusiones del análisis estadístico de las 1.300 sentencias de acoso que han tenido lugar en los últimos cinco años, realizado por este organismo.

 

Entre los resultados expuestos por Beatriz García Celaá, destaca que el acosador denunciado era hombre en un 75,9% de los casos y mujer en un 24,1%, si bien ha apuntado que es un dato que se produce dado que el acoso laboral descendente en las empresas privadas es mayoritario, y hay más jefes que son hombres que mujeres que ostentan estos puestos.

 

Sin embargo, en el caso del acosado, los datos presentan casi un 50% de casos denunciados de acoso laboral tanto por hombres como por mujeres. En lo relativo a quién acosa a quién, los hombres acosan tanto a otros hombres como a mujeres, mientras que las mujeres acosan mucho más a otras mujeres que a los hombres.

 

En cuanto a los protocolos de acoso de las empresas en las que se denuncian estos casos, se concluye que un 85% de las empresas no tienen, o bien que las que sí lo tienen no llegan a la denuncia porque gracias a este procedimiento son capaces de detectarlo y atajarlo previamente.

 

Por último, el estudio establece que se estiman el 21,5% de las denuncias que se plantean por acoso laboral, mientras que se desestiman el 78,5%.

 

La jornada ha continuado con Juan Ignacio Marcos, abogado especialista en acoso y coordinador del Observatorio Vasco de Acoso y Discriminación, que ha indicado que el estudio concluye que el gran problema del acoso laboral es que los tribunales no manejan una definición única y esto genera una importante inseguridad jurídica.

 

El abogado ha citado una Sentencia del Tribunal Constitucional en la que se establece una nueva definición de acoso, basada en conductas que tienen en común por su reiteración en el tiempo y un carácter degradante, que por finalidad o resultado atentan o ponen en peligro la integridad personal del individuo. Esto, ha subrayado, es muy importante ya que va en contra de toda la jurisprudencia actual. Y respecto a la intencionalidad, la sentencia indica que basta una relación causa efecto y que no tiene que haber voluntariedad por parte del acosador. “No es preciso que la lesión se haya consumado, basta con que exista un riesgo relevante de que puede ocurrir”, ha destacado Juan Ignacio Marcos.

 

El acoso está siendo más denunciado que nunca, ha asegurado Juan Ignacio Marcos, pero las conclusiones del estudio indican que siguen denunciándose como acoso situaciones que no lo son. “El acoso es una materia que se está dando y está preocupando cada vez más a las empresas, y esa situación provoca que estén desbordadas y se empiecen a tomar en serio los protocolos”, ha sentenciado.

 

En la jornada también intervinieron por parte de la Asociación Santiago Pardo, doctorando en Derecho Público, Ciberseguridad y especializado en menores; y Jesús Miguel Alonso, agente de la sección especializada en Violencia de Género de Pinto; y María de los Ángeles García, presidenta de la Asociación Nacional de Profesionales de Género, Acoso y Violencia.

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