La adicción al ejercicio está relacionada con los trastornos alimentarios

Los investigadores comprobaron que las personas que muestran características de un trastorno alimentario tienen 3,7 veces más probabilidades de sufrir adicción al ejercicio. 

La adicción al ejercicio es casi cuatro veces más común entre las personas con un trastorno alimentario, según una nueva investigación de la Universidad Anglia Ruskin (ARU), publicada este viernes en la revista 'Eating and Weight Disorderses'.

 

Se trata de la primera investigación en medir las tasas de adicción al ejercicio en grupos de personas con y sin las características de un trastorno alimentario. El metanálisis examinó los datos de 2.140 participantes en nueve estudios diferentes, incluidos el Reino Unido, Estados Unidos, Australia e Italia.

 

Los investigadores comprobaron que las personas que muestran características de un trastorno alimentario tienen 3,7 veces más probabilidades de sufrir adicción al ejercicio que las personas que no muestran indicios de un trastorno alimentario.

 

El director del estudio, Mike Trott, investigador de doctorado en Ciencias del Deporte en la Universidad Anglia Ruskin (ARU), señala que "se sabe que las personas con trastornos alimentarios tienen más probabilidades de mostrar una personalidad adictiva y comportamientos obsesivo-compulsivos. También somos conscientes de que tener una relación poco saludable con la comida a menudo significa una mayor cantidad de ejercicio, pero esta es la primera vez que se calcula un factor de riesgo".

 

"No es raro querer mejorar nuestro estilo de vida comiendo más saludablemente y haciendo más ejercicio, particularmente a principios de año. Sin embargo, es importante moderar este comportamiento y no ser víctima de 'dietas de choque' o cualquier cosa que elimine ciertos alimentos enteros, ya que estos pueden conducir fácilmente a trastornos alimenticios", añade.

 

"Nuestro estudio muestra que presentar signos de un trastorno alimentario aumenta significativamente la posibilidad de una relación poco saludable con el ejercicio, y esto puede tener consecuencias negativas, incluidos problemas de salud mental y lesiones --prosigue el experto--. Los profesionales de la salud que trabajan con personas con trastornos alimentarios deberían considerar el control de los niveles de ejercicio como una prioridad, ya que se ha demostrado que este grupo padece afecciones médicas graves como resultado del ejercicio excesivo, como fracturas, aumento de las tasas de enfermedad cardiovascular en pacientes más jóvenes, y aumento de la mortalidad general".

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