Jesús Carnero deja un mensaje personal en su pregón en Tiñosillos y pide responsabilidad
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Jesús Carnero deja un mensaje personal en su pregón en Tiñosillos y pide responsabilidad

Pregón en Tiñosillos, localidad en la provincia de Ávila.

El consejero de Agricultura y Ganadería abrió las fiestas de Nuestra Señora del Rosario.

Con un discurso muy personal y con un llamamiento a la responsabilidad, el consejero de Agricultura y Ganadería, Jesús Julio Carnero, pregonó las fiestas de Nuestra Señora del Rosario. Acompañado por el alcalde, Carlos García, destacó el “orgullo” que sentía de estar allí y quiso “recordar a los vecinos de Tiñosillos que ya no están con nosotros, especialmente a todos los que este duro tiempo nos ha arrebatado”. “Sé que vuestras fiestas son, esencialmente, las personas, los abrazos, los bares, las verbenas, las peñas… y todas las actividades que, año tras año, hacen que merezca la pena volver y reencontrarse. Y sé que ahora echamos de menos precisamente los abrazos y la cercanía”, dijo.

 

“Quería hablaros de algo que aprendí a raíz de los meses en los que batallé contra el covid y es el valor de lo sencillo, de las cosas pequeñas, del presente que es lo que tenemos. Y aprendí, también, la importancia de la responsabilidad y solidaridad, la que tenemos para con nosotros y, sobre todo, para con los demás. Así, aunque estemos en fiestas y lo que más nos apetezca sea abrazarnos y dejarnos llevar, no podemos permitirnos que un momento alegre acabe trayendo muchos tristes. Por ello os pido que viváis, disfrutéis y sintáis, y que lo hagáis juntos, pero siempre desde el sentido común y la moderación, pues por desgracia la pandemia todavía sigue entre nosotros aunque, poco a poco, vayamos recuperando la normalidad, aseguró.

 

Tierra pionera

 

Recordó que él también es de pueblo, de Aspariegos (Zamora), una localidad que le recuerda a Tiñosillos por “su gente humilde, honrada y trabajadora, y sobre, todo, porque están orgullosos de sus raíces y de ser de pueblo”. En Tiñosillos se sintió como en casa por su ilusión por las fiestas patronales, la juventud, “el olor de la resina que impregna vuestros bosques”, la artesanía local y el valor de la sencillez y de la humildad.

 

Tuvo unas palabras especiales para “las virtudes y grandezas” de la localidad, una tierra “que destaca por la resina de sus árboles y por su ladrillo y alfarería”, una tierra pionera con la fundación del primer monasterio femenino de la Orden Trapense, tierra con pasado y tradición, tierra de presente y también de futuro con la juventud. Dejando “constancia” del compromiso del Gobierno autonómico con la localidad, destacó la importancia de las fiestas en los pueblos como punto de reencuentro “con familiares y amigos” y destacó el esfuerzo del Ayuntamiento para disfrutar de un programa completo de actividades. Pero haciéndolo desde “la responsabilidad”.

 

No dejó pasar la oportunidad de desear “de corazón que las fiestas de Nuestra Señora del Rosario transcurran de forma grata y responsable para todos y que cuando, de aquí a un año, volváis a reuniros por este motivo, el panorama general haya mejorado aún más y esa normalidad no sea ya un anhelo y sí una certeza”.