Izquierda Unida vuelve a reclamar un estudio de malnutrición en los centros de educación Infantil y Primaria de la provincia

Foto: Europa Press

La iniciativa puesta en marcha en el Ayuntamiento de Sotillo, donde se han destinado 3.000 euros a desayunos para los escolares ante las dificultades económicas en familias de la localidad, o los 63 niños abulenses acogidos al programa ‘Meriendas Solidarias’ de Cruz Roja “ponen en evidencia la existencia de un problema cuya magnitud desconocemos y al que la Dirección Provincial de Educación hace oídos sordos”

 

“Los datos y los hechos vienen a confirmar que es necesario poner en marcha un estudio pormenorizado en los centros de Educación Infantil y Primaria con el fin de detectar y conocer los casos de malnutrición entre los menores y articular las medidas que sean necesarias para corregir la situación”. Es la reclamación que vuelve a poner sobre la mesa el coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila, José Alberto Novoa, en un momento en el que “los números y los hechos ponen en evidencia la renuncia a articular una medida que se viene reclamando desde Izquierda Unida desde el pasado verano”, cuando trasladó la propuesta de poner en marcha un estudio de malnutrición escolar.


Una propuesta que fue rechazada en su momento porque, a juicio de la Dirección Provincial de Educación,  no sólo era innecesaria sino que podía generar alarmas innecesarias. Una respuesta que ya en su momento fue tildada de “insuficiente” por la formación de izquierdas, que considera que “los hechos obligan a la Dirección Provincial de Educación a asumir su labor de conocer no sólo el buen estado del sistema educativo sino también de los miembros que lo conforman”.


Hechos como la reciente medida puesta en marcha desde el Ayuntamiento de Sotillo que destinará 3.000 euros para facilitar los desayunos de los niños de la localidad ante el mal momento económico por el que están atravesando algunas de las familias de la localidad. Una actuación que llega en un momento en el que se conocen los datos del programa ‘Meriendas solidarias’ de Cruz Roja, que desde el pasado mes de marzo reparte una media de 2.500 meriendas semanales en Castilla y León. En el caso de Ávila los destinatarios son un total de 63 niños, siendo con ello la provincia abulense la tercera en la que más actuaciones se registran por detrás de Burgos y Salamanca. Un kit compuesto por leche, zumos, galletas, yogures y piezas de fruta.


Un escenario que confirma la tesis de Izquierda Unida. “Es preciso poner en marcha, y hacerlo cuanto antes, los mecanismos precisos para determinar el alcance de una situación en estos momentos indeterminada pues, y como señalan los expertos en esta materia, los niños son los primeros en normalizar una situación y por lo tanto las referencias que hace en sus centros escolares sobre la alimentación que reciben en sus casas es mínima”. Un estudio para “poder responder de manera contundente e inmediata ante las consecuencias de una crisis que ha llegado a la población infantil” insiste José Alberto Novoa, que vuelve a requerir “públicamente” al director provincial de Educación, Santiago Rodríguez Sánchez, que “deje de mirar para otro lado” y ponga en marcha este estudio con el que posteriormente “reivindicar ante la Junta de Castilla y León las soluciones necesarias para paliar las posibles carencias nutricionales que se detecten”.