Izquierda Unida realizará un parón de media hora para reivindicar los derechos de las mujeres

En la puerta del Ayuntamiento, la portavoz de Izquierda Unida en el consistorio abulense, Montserrat Barcenilla, ha leído un manifiesto elaborado por la formación con motivo del Día Internacional de la Mujer.

"No estamos celebrando nada". Así comenzaba su intervención la portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila, Montserrat Barcenilla. Recuerda Barcenilla que este día se conmemora como consecuencia de que en 1908 en Nueva York, 146 costureras industriales murieron quemadas por reivindicar sus derechos.

 

En este sentido, la portavoz de Izquierda Unida ha incidido en que sigue habiendo desigualdades laborales entre hombres y mujeres, y en la mayoría de los hogares "seguimos siendo nosotras las que atendemos a nuestros hijos". Además, ha recordado que las mujeres siguen teniendo tasas más altas de desempleo y en Ávila se agrava la situación debido a que "cada vez hay menos trabajo" y el que hay "es de baja calidad". 

 

Finalmente, la portavoz de IU en el consistorio abulense ha recordado que van a realizar un parón de media hora para reivindicar que "sin nosotras el mundo no se mueve", de ahí que "la igualdad no sea posible mientras que los hombres y mujeres no luchen por ella", ha destacado Monsterrat Barcenilla antes de leer el manifiesto elaborado por el Área Federal de la Mujer de Izquierda Unida.

 

Manifiesto de Izquierda Unida con motivo del 8 de Marzo

"El 8 de marzo de 2017 se conmemora en un contexto histórico y político lleno de dificultades para la sociedad, en general, y para las mujeres, en particular.

 

El contexto del que hablamos está marcado por el ascenso de la extrema derecha y del populismo en el mundo occidental como consecuencia de las políticas reaccionarias llevadas a cabo por los gobiernos europeos, del repliegue de la socialdemocracia a favor de los mercados y de los envites que sufre la izquierda allí donde consigue márgenes de influencia.

 

Este mundo globalizado dominado por grandes multinacionales y fortunas, por monopolios y mercados, y por la constante utilización de la guerra como herramienta contra los pueblos, supone para las mujeres la paralización de casi todas las políticas públicas que estaban encaminadas a conseguir mayores cotas de igualdad y, aún peor, el avance de una cultura que desdeña la idea que la igualdad como el principal principio para la convivencia.

 

Ante este panorama de menosprecio a la idea de igualdad en el imaginario colectivo, desde Izquierda Unida entendemos que es más importante que nunca una apuesta firme por el feminismo como pilar fundamental de transformación social. Es imprescindible, así mismo, el reconocimiento de la lucha feminista, que persigue la consecución de la igualdad real, desde el respeto a la diversidad.

 

Apostamos por ese feminismo que modifica la política, transformando sus objetivos en universales; ese feminismo que trasgrede los roles preestablecidos y persigue la libertad y la autonomía de las mujeres a través del compromiso político colectivo; el que lucha contra la continua utilización de las mujeres como objetos, como mercancía, ya sea a través de la explotación sexual o alquilando nuestros úteros.

 

El feminismo que defiende trabajos y salarios iguales; que lucha contra la precariedad laboral y la feminización de la pobreza, y que interpela los comportamientos misóginos reivindicando nuestra visibilidad en todos los espacios.

 

El feminismo que no reivindica acuerdos testimoniales, sino aquellos que lleven aparejados los instrumentos y presupuestos necesarios para la consolidación de los avances alcanzados luchando por los derechos aún pendientes.

 

Necesitamos de la práctica y de la política feminista, para que la igualdad real entre mujeres y hombres tenga su plasmación en una educación, una salud, una historia, una cultura, una economía... enfocadas desde la perspectiva de género, para la consecución de un mundo sin desigualdades.

 

Desde Izquierda Unida apostamos por un feminismo que desposea al patriarcado de sus privilegios, única fórmula de que las mujeres logremos la igualdad. No queremos esperar ‘tiempos mejores’, queremos conseguir todos nuestros derechos ¡YA!.

 

"Sin feminismo no hay democracia".

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