IU vota en contra del carbono activo en el embalse de Serones

Embalse de Serones

La formación de izquierdas defiende la interpretación del contrato por la que es la empresa concesionaria la que debe asumir las medidas para ofrecer un agua en óptimas condiciones.

El grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila mantuvo su voto en contra en la pasada Comisión Informativa de Servicios a la Ciudad donde se abordó nuevamente el problema y solución de las algas en Serones. Una comisión en la que, por tercera vez, el Equipo de Gobierno del Partido Popular presentaba su propuesta para la eliminación de las algas en Serones, una propuesta consistente en la instalación de un sistema de dosificación de carbono activo así como el consiguiente mantenimiento del mismo. Solución para la que finalmente el Equipo de Gobierno del Partido Popular ha encontrado los apoyos necesarios. 

 

Alberto López Casillas, concejal de Izquierda Unida de Ávila, reconoce que en la pasada Comisión de Servicios a la Ciudad, “y gracias a la presión de la oposición durante estas semanas”, la propuesta presentada por el Partido Popular, que recibió el respaldo de una formación política con la que poder sacar adelante, incluía cambios respecto a la inicial, con la incorporación de nuevos informes y cambios de criterios en otros. A partir de ahora se reconoce que el sistema se empleará únicamente si hay algas, “y no cuatro meses por imposición como se pretendía inicialmente”. Igualmente el mantenimiento del sistema se valorará en función del gasto de carbono activo que se haga “y no en función de una cantidad fija mensual, como se pretendía”. Sin embargo estos cambios “no son suficientes para que Izquierda Unida de Ávila cambie ni su voto ni su versión de todo este asunto”. Y no cambia “porque desde el primer momento nuestro grupo municipal ha defendido, con el contrato por delante, que es Aqualia la que debe costear la instalación y el mantenimiento de este procedimiento”.

 

Advierte López Casillas que con la medida aprobada “el Equipo de Gobierno del Partido Popular aprueba un gasto de por vida para el Ayuntamiento de Ávila que deberán asumir los ciudadanos de Ávila”. Y afirma ello porque “con la aprobación de la instalación del sistema, el mantenimiento del mismo pasará a ser un coste que incremente el canon que los ciudadanos pagan por el agua. Que nadie se lleve a engaños. Y todo ello de acuerdo al pliego de condiciones aprobado”. 

 

Alberto López Casillas apunta que en toda esta polémica “la posición de Izquierda Unida ha sido clara y pública”. Un posicionamiento marcado por la interpretación del contrato, “y que en nuestro juicio en estos momentos no se está cumpliendo”, y por el cuestionamiento de lo que está ocurriendo en Serones para la proliferación de algas. “Gracias a las elevadas precipitaciones de los últimos meses el agua ya se ha renovado dos veces en el embalse, hecho que ha reducido sensiblemente la concentración de algas, pero no se ha eliminado el problema. Por ello en cuanto el embalse deje de rebosar la concentración volverá a subir. Y nadie se está planteando qué está ocurriendo aguas arriba para conocer porqué de lo que está pasando”. Este es precisamente el segundo motivo para el voto en contra de Izquierda Unida, ya que "consideramos imprescindible solucionar el problema desde el origen, y no con un tratamiento que no funcionará, como así se ha especificado, cuando las concentraciones de algas sean superiores a las actuales”

 

El contrato apunta en sus diferentes artículos que “es la empresa la que debe asumir la vigilancia, conservación, mantenimiento y eventual sustitución de los elementos necesarios para el agua esté en buenas condiciones”, aportando “los medios humanos y materiales necesarios en cada momento para garantizar de forma permanente los servicios a los que obliga el presente pliego”, incluyendo “la totalidad de los gastos de adquisición y reposición de los medios materiales y de gestión, así como los gastos de conservación, mantenimiento y conservación de los mismos durante el periodo concesional”. Así mismo  “el concesionario se obliga a que la calidad bacteriológica, química y organoléptica –de olor y sabor- del agua que se distribuya responda en este particular a las condiciones de salubridad fijadas por la administración sanitaria correspondiente”.

 

Desde el grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila se lamenta que todo este asunto se haya llevado desde el oscurantismo, la falta de transparencia y de claridad por algunos de los partidos políticos, empezando desde el mismo Equipo de Gobierno del Partido Popular.