IU considera que en el arreglo de Sancti Spíritu “prima el interés empresarial por encima del ciudadano”

La formación de izquierdas advierte que la decisión adoptada por el Equipo de Gobierno del Partido Popular “supone un peligroso precedente, pues la administración se está haciendo cargo económicamente de las responsabilidades contractuales adquiridas por una empresa”.

“No es el interés general lo que ha primado en la decisión de Sancti Spíritu, sino el interés de la empresa y el interés de un Equipo de Gobierno del Partido Popular que vuelve a hacer una dejación de sus funciones, la principal, velar por los intereses de sus ciudadanos”. Así se pronuncia el grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila tras la aprobación en Junta de Gobierno de la propuesta de que el Ayuntamiento de Ávila pague parte del arreglo de Sancti Spíritu tras los desperfectos ocasionados. Una iniciativa que parte “de la propuesta de la propia empresa interesada”.

 

Advierte el grupo municipal de Izquierda Unida de la “vergonzosa gestión del Equipo de Gobierno del Partido Popular”. Y hace estas afirmaciones la formación de izquierdas en un proceso en el que “en primera instancia se nos presentó a los distintos grupos políticos un informe de los servicios técnicos municipales que dictaminaban que era la empresa la responsable de los desperfectos y por tanto el Ayuntamiento podía ejecutar la fianza fijada inicialmente y volver a sacar a licitación la obra”. Una decisión y una postura “que cambia radicalmente a raíz de la propuesta de la propia empresa, que pide al Ayuntamiento de Ávila hacerse responsable de 15.000 euros de los costes del nuevo arreglo del campo de fútbol”.

 

Critica el grupo municipal de Izquierda Unida el grave precedente que ocasiona el Equipo de Gobierno del Partido Popular, “dispuesto a desembolsar 15.000 euros del dinero de todos los abulenses para solventar los problemas ocasionados por una empresa que no ha cumplido con lo establecido en un contrato”. Una decisión “que no puede venir edulcorada por el supuesto interés general y una mayor celeridad en el arreglo de la instalación deportiva. La realidad de todo esto es que la decisión la adopta la empresa”.