Identificado por tres robos en dos conventos de Ávila de los que se llevó 1.000 euros y numerosas joyas

Agentes de la Policía Nacional, han identificado al autor de tres robos con fuerza ocurridos en la capital, que afectaron al Convento de San Antonio así como al Monasterio de Santo Tomás, en el transcurso de los cuales el autor logró apoderarse de mil euros en efectivo y numerosas joyas de gran valor.

La pasada semana, la Comisaría Provincial de Ávila recibió dos denuncias formuladas por parte de los responsables de ambas instituciones religiosas, en las que informaban de sendos robos en sus dependencias, que dado el “modus operandi”, así como la franja horaria en la que sucedieron hicieron pensar desde un primer momento a los investigadores que podían ser obra de la misma persona.

 

En ambos casos, un desconocido había logrado al acceder a los despachos parroquiales forzando las puertas de los mismos, cuando los denunciantes se dieron cuenta de lo ocurrido, hallaron el interior revuelto, y los cajones de las mesas y los armarios que se encontraban cerrados con llave completamente forzados.

 

Concretamente, a la Archicofradía de la Real e Ilustre esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, sita en el Convento de San Antonio de Ávila le fueron sustraídos de sus armarios, medallas, anillos, cadenas, y un broche de oro amarillo que más allá del gran valor económico que atesoran constituyen parte esencial del patrimonio histórico de la hermandad, que en palabras de sus responsables “tiene un valor incalculable”.

 

El riguroso y profundo análisis científico de los indicios hallados en el lugar de los hechos permitió identificar al presunto autor por lo que desde ese momento los investigadores centraron todos los esfuerzos en su localización y detención. En el transcurso de esta búsqueda se descubrió que esta persona había logrado vender una de las joyas sustraídas en un establecimiento de compra venta de oro de Ávila, de donde pudo ser recuperada por la Policía y reintegrada a su propietario.

 

La investigación sigue abierta pues se presume que el individuo ha podido abandonar la capital abulense al no lograr vender ninguna otra de las joyas, por lo que contra el mismo se ha cursado una orden de localización y detención.