Herpes labial, ¿por qué unas personas lo sufren de forma reiterada y otras no?
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Herpes labial, ¿por qué unas personas lo sufren de forma reiterada y otras no?

Herpes labial

¿Qué factores propician su aparición?

El herpes labial o 'calentura' o 'morrera', como así las conocemos coloquialmente, son producto de la infección producida por el virus herpes simple tipo 1, aunque de forma excepcional también lo produce el herpes simple tipo 2.

 

Provocan unas pequeñas ampollas en los labios o en torno a la cavidad oral que pueden llegar a ser muy latosas, porque se repiten cada poco tiempo, o incluso pueden doler. En concreto, el herpes simple tipo 1 y 2 son los responsables de las infecciones más frecuentes (herpes de la piel, herpes labial y herpes genital).

 

"Mo son eliminados del organismo con facilidad una vez que la infección ha sido controlada. Es decir, tienden a permanecer ocultos o en un estado de 'adormecimiento' hasta que encuentran una situación propicia para volver a desarrollar la infección", según explica la dermatóloga de la Clínica Universidad de Navarra Pilar Gil.

 

De hecho si hay personas que nunca las tienen esto es debido a que no han estado en contacto con el citado virus.  No parece que exista una predisposición genética, sino que simplemente todo depende del contacto con el virus y de la inoculación del virus directa a la mucosa o a la piel, por las secreciones infectadas.

 

Se puede prevenir evitando el contacto con las secreciones infectadas. Hay que limitar factores desencadenantes como la exposición al sol, o los traumatismos. Otros desencadenantes descritos son la fiebre, o la menstruación.

 

FACTORES QUE PROPICIAN QUE APAREZCA

 

En este sentido, desde la Academia Americana de Dermatología subrayan que algunos de los factores que pueden propiciar la aparición de un herpes labial son el estrés o la fatiga, un resfriado, fiebre, la exposición al sol, los cambios hormonales o una someterse a una cirugía.

 

Pueden generar cuadros muy molestos por la localización de las infecciones que producen, así como por su capacidad de cronificarse, quedando el virus latente.

 

El dolor neuropático que provocan es de difícil tratamiento, se suelen indicar neurofármacos ya que los analgésicos normales son poco eficaces. El herpes cutáneo que aparece habitualmente siguiendo una determinada ramificación nerviosa en cara (principalmente en labios y alrededor de la nariz) o tórax, se manifiesta en forma de una erupción de vesículas dolorosas que evolucionan a costras, asociándose a manifestaciones de otra índole como fiebre malestar general, cansancio y un dolor neuropático.

 

Sobre el tratamiento si las manifestaciones son leves, con un antiséptico local se evitará la sobreinfección.