Gil Tamayo: "La Iglesia además de predicar, da trigo"

El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo. (Foto: archivo)

El obispo de Ávila reivindica la figura de la institución en la sociedad abulense como un agente que aporta empleo

El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, ha reivindicado el papel de la institución eclesiástica en la sociedad durante la presentación del Día de la Iglesia Diocesana, ha destacado que, "además de predicar, da trigo". "La Iglesia no se presenta a elecciones, ni es un agente político, está formada por abulenses, para servir a los abulenses, en una dimensión religiosa, de pueblo de Dios, pero también sin olvidar su aporte social, educativo, asistencial y económico", ha apostillado el prelado abulense durante la presentación de los presupuestos de la diócesis, en el ejercicio de transparencia que está llevando a cabo toda la Iglesia en España.

 

Gil Tamayo ha destacado el valor de pertenencia a la Iglesia local y su relieve social al decir que contribuye "a hacer sociedad, a hacer provincia, a hacer ciudadanía". "En un mundo tan individualista como el nuestro", ha añadido, "que cada vez vivimos más en solitario, es importante la vivencia de la fe en comunidad, y ese sentido comunitario, con un rasgo de familia, de proximidad, de consanguineidad en tantas costumbres y cultura, en nuestro caso, con la importancia de la impronta carmelitana, con la impronta también de Castilla, son los ingredientes de una manera de ser católico, que es la de la Iglesia de Ávila".

 

Al presentar los presupuestos, Gil Tamayo ha incidido en lo que ha calificado como "el gran grueso" de la actividad de la Diócesis, que es la actividad educativa, al considerar que existe una "confianza grande de la población de Ávila" con respecto a la educación católica”.

 

En dicha presentación también ha señalado que hay doce centros católicos en la provincia en los que estudian más de 8.000 alumnos, y en los que trabaja en torno a un millar de personas, entre profesores y personal no docente, lo que "es un gran aporte al tejido socioeconómico y a la vida social de Ávila", ya que "sin la actividad de la Iglesia, quedaría muy debilitada la provincia, el empleo".

 

DATOS ECONÓMICOS

El ecónomo de la diócesis, Alejandro Jiménez, explicaba también las cifras del ejercicio 2018, que vienen a ilustrar “con realidades concretas lo que la Iglesia hace”. Los ingresos según la institución se mantienen en cifras similares con respecto al año pasado, siendo las mayores partidas las provenientes de las aportaciones de los fieles (31 % del total de los ingresos), y de la asignación tributaria (38 % del total de los ingresos).

 

En el capítulo de gastos, según Jiménez ha habido un incremento de más de 700 mil euros, debido a la puesta en funcionamiento del archivo diocesano (250 mil euros, que se suman al millón y medio que supuso su construcción) y gastos extraordinarios de las parroquias (unos 200 mil euros). El resto, se distribuye de manera similar a otros ejercicios, con partidas importantes para las acciones pastorales (9,3 %), retribución del clero (33,5 %), o la conservación de edificios y patrimonio (33 %)