Galerida de Ornitólogos organiza este domingo una jornada de observación de cigüeñas blancas en Arévalo

Cigüeñas blancas

La cigüeña blanca sigue gozando de buena estima y presencia en la ciudad de Arévalo así como en la comarca de La Moraña.

 

El Grupo de Estudios Ambientales ·Galérida Ornitólogos” de Arévalo, ha organizado para este domingo 5 de febrero, por sexto año, una jornada de observación de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) en la plaza del Arrabal de esta ciudad morañega.

 

Denominado “Por San Blas, la cigüeña verás…”, este evento inicia las actividades de las II jornadas de Naturaleza y Medio Ambiente de Arévalo que en breve se presentarán y que llevarán como lema “Tierra y Vida”. Las jornadas se desarrollarán a lo largo de 2017 y contarán con numerosas actividades en el marco genérico de “Arévalo, Naturalmente”.

 

A través de telescopios terrestres se podrán observar varios ejemplares de esta especie cuyos nidos se encuentran en las iglesias mudéjares de Santo Domingo de Silos, El Salvador y San Juan de los Reyes, entre más de la veintena que se encuentran dispersos por la ciudad. Con esta actividad se pretende “acercar visual y emocionalmente esta especie tan entrañable y cercana desde una visión más próxima”, según los organizadores y esperan que los más pequeños sean los protagonistas de la actividad.

 

Los ornitólogos organizadores y componentes de Galérida Ornitólogos, como cada año, han hecho públicos los datos de un estudio que llevan realizado desde el año 1999 de manera ininterrumpida, sobre la cigüeña blanca en Arévalo ciudad y en la comarca de La Moraña. La conclusión principal es que la población de esta especie sigue aumentando, adaptándose a las peculiaridades climáticas y tróficas de cada temporada de cría.

 

El pasado año 2016 contabilizaron 320 parejas (640 adultos) y 453 pollos, en total más de 1.000 ejemplares de cigüeña blanca en la comarca de La Moraña. En la ciudad de Arévalo fueron 22 parejas y 26 pollos.

 

Cabe recordar, según los ornitólogos, que en los años 80 se produjo una situación crítica y la cigüeña blanca estuvo cercana a la desaparición por estos territorios morañegos. Superada esa etapa, los asentamientos sobre torres, espadañas y ábsides de numerosas iglesias, otras construcciones o las colonias asentadas sobre algunas manchas de pinar resinero y piñonero, son testigos de cómo estas aves se van recuperando hasta superar las 300 parejas nidificantes, desde al menos estos 7 últimos años, en la comarca. En cuanto a la productividad de estas parejas se ha detectado el nacimiento de más de 2.900 pollos en estos últimos siete años (la media estaría en torno a 419 juveniles por año). El estudio abarca 77 localidades y 4 colonias con presencia de cigüeña blanca. Las localidades con mayor número de asentamientos en el casco urbano son Arévalo (22), Velayos (16) y Maello (13). En cuanto a los nidos en las colonias, sobresalen Albornos con (38), Aldeaseca (25) y Maello (23) reuniendo sus asentamientos sobre pino resinero (Pinus pinaster) y pino piñonero (Pinus pinea) respectivamente. (Datos finales de 2016).

 

Destacan la labor beneficiosa de esta especie puesto que es capaz de controlar las poblaciones de pequeños roedores y topillos, hecho que convierte a la cigüeña en una aliada eficaz en el control biológico natural de estas especies y de insectos que pueden ser perjudiciales para la agricultura y para la salud en general.  

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