Fontiveros se convierte en el punto de encuentro de la poesía y la prosa de San Juan de la Cruz

 El próximo día 23 de agosto la localidad abulense invitará al recogimiento y a la meditación a través de las obras más ilustres del Santo fontivereño

Por segundo consecutivo, la actividad “Debajo del manzano, II Lecturas y Meditación”, que organizan “La Alhóndiga de Arévalo”, Asociación de Cultura y Patrimonio, junto con la colaboración del Ayuntamiento de Fontiveros, y que se encunetra dentro el marco de actividades desarrolladas en el ámbito cultural del Proyecto “Fontiveros, Villa de la Poesía”, rendirá el jueves culto a la figura del Santo fontivereño San Juan de la Cruz a partir de las 21:30 horas.

En este espacio se acoge un evento que se encuentra en el entorno de la Casa natal de san Juan de la Cruz, un lugar que fue acondicionado en 1991 con motivo del IV Centenario de la muerte del Santo y que invita al recogimiento y la meditación. Dos son los elementos que recuerdan a la obra sanjuanista en este acogedor rincón: el manzano, motivo que inspira este encuentro y que pertenece a su obra “Cántico espiritual”, y el agua, que remite a “La fonte”, otro de los símbolos característicos de la obra del Místico Doctor.

Contando con la coordinación de Víctor Coello y con la obra de san Juan de la Cruz como eje vertebrador, durante el acto se desgranarán textos escogidos para la reflexión y la meditación tanto de la obra del Santo fontivereño como de otros autores. No obstante, el grupo local “Ecos de La Moraña” interpretará dos poemas musicalizados de san Juan de la Cruz, “La noche oscura” y “Cántico espiritual”. Por otro lado, del “Cántico” a “Llama de Amor viva”, se recordará a algunos de los “Dichos de luz y amor”, y se trazará una semblanza de la obra sanjuanista. También estarán presentes autores y obras de otras culturas y tradiciones, que han sido debidamente seleccionados con la intención de dar al acto un carácter universal, como lo es la obra de san Juan de la Cruz. De este modo, todos los asistentes están invitados a participar desde sus distintas identidades y en la libertad de aportar cuanto pueda enriquecer esta experiencia.

Fontiveros, una vez más, se remite a su vecino más universal como punto de encuentro de la poesía y la prosa, la música y la luz en este ejercicio de introspección que, por un momento, aparta del mundanal ruido y nos invita a tomar conciencia de uno mismo desde la serenidad y la quietud. La misma invitación que hace san Juan de la Cruz en su “Cántico”.