Este sábado concluye una primavera muy húmeda con el promedio más alto de tormentas desde 1951

Lluvia.

Cuarta primavera más cálida desde 1951 con el valor más alto en el promedio de las temperaturas nocturnas y muy pocos días de heladas.

El verano sucederá a las 23.44 horas de este sábado a una primavera "muy húmeda" en la comunidad autónoma de Castilla y León donde destaca el número de días de tormentas, más del doble respecto al valor normal, lo que supone, a su vez, el promedio más alto de tormentas desde el año 1951. También destacan algunas nevadas tardías en el mes de marzo que superaron los registros del pasado invierno y rachas máximas de viento de carácter fuerte en los primeros días de la estación meteorológica con la entrada de algunas borrascas profundas.

 

Según resume la Aemet en el informe de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) sobre las características climáticas de la primavera en Castilla y León, la inestabilidad y la ausencia de episodios fríos de larga duración han sido "las notas predominantes" en los meses primaverales en la Comunidad.

 

En concreto y según consta en este informe, el valor de precipitación acumulada se ha situado en torno a un 30-35 por ciento por encima de lo normal, con 36 días de precipitación apreciable --en 2019 se alcanzaron 23 días-- y ocho días de tormenta. La mayor parte de las estaciones meteorológicas han registrado precipitaciones entre 169 y 251 litros por metro cuadrado, frente a 78 y 151 litros por metro cuadrado en 2019.

 

Esto supone, que la primavera de 2020 ha sido "muy húmeda" en gran parte del centro y en zonas del este de la Comunidad y "húmeda" en el resto y sólo fue normal en zonas del noroeste y noreste.

 

Por meses

 

Por meses, en marzo la mayor parte de las precipitaciones estuvieron comprendidas entre los 39 y los 76 litros por metro cuadrado, lo que supone un valor en torno al 50 por ciento por encima de su promedio, con 10 días de precipitación apreciable y tres días de nieve (valor más alto al registrado en los meses de invierno) lo que dejó un carácter húmedo o muy húmedo en la región, que incluso llegó a ser extremadamente húmedo en el este de Soria, con algunos valores de efeméride.

 

Sólo en áreas localizadas en el tercio norte el valor acumulado dejó un balance de mes normal. En este caso, las precipitaciones más bajas correspondieron al entorno de Tierra de Campos, con valores inferiores a 35 litros por metro cuadrado, mientras que en la práctica totalidad de la provincia de Soria se superaron los 75 litros por metro cuadrado.

 

Del mismo modo, abril fue también muy húmedo en la mayor parte de la Comunidad e, incluso, extremadamente húmedo en algunas zonas del centro si bien en gran parte del noroeste, del este y de manera más local en áreas próximas al Sistema Central, fue húmedo y sólo en el extremo noreste las precipitaciones acumuladas dejaron un carácter normal.

 

La mayor parte de estaciones registraron precipitaciones entre 84 y 130 litros por metro cuadrado, con un promedio que alcanzó un valor del 75 por ciento por encima de su valor esperado y que colocaron a este mes como el séptimo abril con mayor registro medio desde 1951. Según precisa la Aemet, en algunas estaciones, sobre todo en el Valle del Duero, el valor acumulado fue efeméride mensual.

 

Destacaron, también, el número de días de precipitación apreciable, sólo superado en 2000 y 2012 y, sobre todo, de tormenta, con el mayor promedio de esta variable para un mes de abril, junto al año 1971, con el valor más alto de la serie histórica en algunos observatorios (nueve días en Soria y ocho en Burgos). Aunque el balance general de mayo dejó un déficit pluviométrico en torno al 35 por ciento, el reparto de la precipitación fue muy heterogéneo, debido a que la mayor parte de las precipitaciones se registraron en forma de chubasco y con tormenta.

 

Así, en el Centro de Soria fue extremademente seco, localmente llegó a ser muy húmedo, si bien de manera general fue seco. La precipitación acumulada más alta se registró en Miranda de Ebro y en Pradoluengo (Burgos) con 85 litros y la más baja en Zamora, con 16,8.

 

Algunas precipitaciones se registraron de manera intensa, como los 24,4 litros por metro cuadrado registrados en una hora en Saelices el Chico (Salamanca) el día 31 o los 21,2 en Vinuesa (Soria), con una intensidad de 86,4 litros por metro cuadrado por hora. La mayor parte de las estaciones registraron precipitaciones entre 30 y 51 litros, con un promedio de 9 días de precipitación apreciable y 3 días de tormenta.

 

Temperaturas

 

En el caso de las temperaturas, los valores registrados en las medias en el trimestre marzo-mayo de 2020 son de carácter "extremadamente superior" a lo normal o "muy superior" a lo normal (extremadamente cálido o muy cálido), y los observatorios de Ponferrada y de Burgos/Villafría alcanzaron el valor más alto de su serie histórica mientras que en el de Soria sólo ha sido superado en 1971.

 

De media, los registros térmicos se han situado en torno a 2,0 grados por encima del promedio del treintenio 1981-2010 y fue ligeramente más alto para las temperaturas mínimas, de tal forma que para las temperaturas medias la primavera ha sido la cuarta más cálida desde 1951 pero alcanza el valor más alto en el promedio de las temperaturas nocturnas, con muy pocos días de helada.

 

Marzo fue cálido en la mayor parte de Castilla y León, aunque en zonas del sur y del este fue normal, mientras que en áreas del noroeste llegó a ser "muy cálido". La temperatura media alcanzó una anomalía positiva en torno a los 0,4 grados y los valores nocturnos destacaron por encima de lo esperado ya que permanecieron hasta la última semana "por encima de lo normal" aunque con continuas oscilaciones.

 

La segunda decena del mes fue la más cálida y registró mayores oscilaciones si bien los valores diurnos alcanzaron mayor protagonismo. Como ejemplo, el día 11 las máximas estuvieron hasta 10 grados por encima de lo esperado y el día 16 llegaron a descender a registros 10 grados por debajo de su media. En Ávila, la temperatura máxima del día 11 y del día 16 fue de 23,9 grados y de 3,1 grados, respectivamente.

 

La tercera decena fue la más fría y se caracterizó por la estabilidad en las diurnas hasta el día 30, cuando se produjo un descenso generalizado que hizo de ese día el más frío del mes, y por la progresiva caída en las mínimas, con heladas generalizadas en la última semana mes. La temperatura más alta se registró en Candeleda (Ávila) el 12 con 27,8 grados y la mínima más baja el 26 en Vegarienza (León) con -9,0 grados. Se registraron de media 9 días de helada.

 

En el caso de abril, fue el séptimo más cálido desde 1951 debido al comportamiento sobresaliente en las temperaturas nocturnas, 3 grados por encima de su promedio, con el registro más alto desde 1951, aunque con un valor muy similar a 2011 y efeméride en muchas estaciones. Fue un mes muy cálido, con una anomalía positiva en torno a los 2 grados.

 

Por su parte, las máximas no tuvieron un comportamiento tan destacado, en gran parte por la baja insolación registrada hasta el punto que el promedio general alcanzó el registro más bajo desde 1951 en la región. Se registraron, de media, dos días de helada, prácticamente localizados en los primeros días del mes.

 

Finalmente, mayo fue extremadamente cálido en la mayor parte de Castilla y León, con una anomalía positiva de más de 3 grados, el segundo mes de mayo más cálido desde 1951, tras 1964 y, con carácter general, fue el mes de mayo con mayor número de días de máximas superiores a 25 grados.

 

La segunda decena fue más fría y algunas máximas estuvieron por debajo de los 12 grados mientras que la última decena, con valores muy estables, registró los valores más altos. La temperatura más alta en este caso se registró el 23 de mayo en Candeleda (Ávila) con 34 grados y la más baja el día 17 en Vegarienza (León) con -3,0. En la mayor parte de la Comunidad, no se registraron heladas.

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