EspañaDuero estima en un 2,3% el crecimiento de Castilla y León en 2018

Foto: I. C.

La entidad financiera ha presentado en Salamanca su nuevo informe de previsiones económicas para la región.

EspañaDuero ha editado el número 11 de su publicación “Previsiones Económicas de Castilla y León”, que incluye los datos del segundo trimestre de 2017 y previsiones para el conjunto del año 2017 y 2018.

 

Esta publicación, de carácter trimestral, tiene como finalidad principal aportar un análisis sintético y riguroso de la trayectoria socioeconómica de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, y de sus diferentes provincias, prestando atención a las expectativas a corto y medio plazo de la economía regional.

 

Según los últimos datos publicados de la Contabilidad Regional, el PIB de Castilla y León ha crecido un 0,7% en el segundo trimestre, una tasa inferior a la registrada en el mismo periodo de 2016, por lo que la variación interanual se ha moderado dos décimas, hasta el 2,3% (3,1% en España).

 

En lo referente a las previsiones económicas para Castilla y León, y según las estimaciones de EspañaDuero, el PIB puede crecer un 2,5% en el conjunto de 2017, una tasa similar a la prevista en junio. Desde el lado de la demanda, el consumo privado y el de las Administraciones Públicas crecerán un 2,6% y 2,0%, respectivamente, tasas algo superiores a las estimadas anteriormente, al contrario que en el caso de la inversión, cuyo crecimiento se ha revisado ligeramente a la baja, hasta el 2,7%.

 

En cuanto a la oferta, se espera una aportación positiva de los sectores no agrarios, estimándose un descenso para el sector agrario (-4,1%) más intenso que el estimado a principios del verano. Asimismo, el crecimiento previsto para la industria, del 1,0%, también se ha revisado a la baja, mientras que, por el contrario, las estimaciones para la construcción y el sector servicios se han revisado al alza, hasta el 3,1% en ambos casos.

 

Para 2018, las primeras estimaciones señalan un crecimiento de la economía castellanoleonesa del 2,5%, similar al de 2017, que seguiría apoyándose en el impulso de la demanda interna y la aportación positiva de todos los sectores. Cabría destacar la aceleración en las tasas de crecimiento de la industria y, especialmente, de la construcción, que podría crecer de nuevo por encima del 3%, al tiempo que el sector agrario puede crecer casi un 2%, estimándose un avance del 2,7% para el sector servicios.

 

En cuanto a la demanda, el consumo privado crecería en torno a un 2,5%, en tanto que el consumo público moderaría su crecimiento hasta el 1,2% y la inversión crecería un 3,2%. Por su parte, el empleo podría aumentar un 1,9%, en tanto que la tasa de paro podría quedar situada en el promedio del año en el 12,3% (15,3% en España).