España pierde un satélite de 200 millones: 12 años de trabajo perdidos en ocho minutos por un fallo
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España pierde un satélite de 200 millones: 12 años de trabajo perdidos en ocho minutos por un fallo

Lanzamiento del satélite español Ingenio. Foto: EP

El satélite, primero 100% español, fue lanzado desde la Guyana Francesa y un problema en el cohete echó por tierra la misión: se pierde un proyecto que ha tardado 12 años en fructificar.

Un fallo en el cohete lanzador Vega ha provocado la perdida del satélite de observación español SEOSAT-Ingenio, poco después del lanzamiento a las 2.52 UTC este martes desde Kourou, en la Guayana Francesa. "A los 8 minutos del despegue de la misión Vega VV17, tras el primer encendido del motor de la etapa superior del Avum, se identificó una desviación de trayectoria que conllevaba la pérdida de la misión", explicó la Agencia Espacial Europea (ESA) en un breve comunicado.

 

Esta misión iba camino de convertirse en todo un hito al ser el primer satélite 100% español, que se encargaría de 'vigilar' desde el espacio el estado de los suelos, del agua, del aire, e incluso la contaminación de las ciudades.

 

"Lamentamos la pérdida de la misión #VV17 que llevaba #SEOSATIngenio a su órbita", ha escrito el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, en Twitter. A pesar del fracaso de la misión, Duque ha destacado que "las tecnologías desarrolladas han capacitado a las empresas españolas, facilitando que accedan a nuevos contratos como la recién firmada misión LSTM para @CopernicusEU".

 

SEOSAT-Ingenio era un proyecto estratégico del Gobierno de España, destinado a elevar el nivel tecnológico de la industria española y a proporcionar servicios avanzados de observación de la Tierra a usuarios civiles, institucionales y administraciones preferentemente españolas.

 

El proyecto ha sido liderado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y delegado para su gestión programática y financiación al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que ejerce la representación de España ante la Agencia Espacial Europea (ESA) y otros agentes espaciales del ámbito global. El coste total del Gobierno en este proyecto, iniciado en 2008, ronda los 200 millones de euros.

 

El SEOSAT-Ingenio iba a ser el primer satélite con sello 100% español. Según ha destacado el jefe de Programas Aeroespaciales del CDTI, Jorge Lomba, "es la primera vez que España diseña, desarrolla y opera un sistema completo espacial". De hecho, los contratistas principales, el subsistema, los equipos, los operadores y la explotación comercial es española, según ha recalcado Lomba en una rueda de prensa de la ESA para explicar este hito de la industria española con motivo de su lanzamiento este miércoles.

 

Sin embargo, el satélite no se enfocará únicamente en terreno patrio, ya que entre sus áreas de interés se encuentran también Europa, el norte de África y Latinoamérica, dando como resultado una cobertura del 60% de la capacidad global. "Será un gran modelo de éxito", ha augurado Josef Aschbacher, director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA.

 

Aunque la ESA ha sido responsable técnico y de gestión del proyecto en virtud del acuerdo firmado con España, el satélite ha sido desarrollado y construido por un consorcio industrial liderado por Airbus (que cuenta con producción en España) para el segmento de vuelo y por la compañía española Indra para el segmento terreno. Además, tras el posicionamiento del satélite en órbita, las fases de operación y explotación serán transferidas al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), en Torrejón de Ardoz (Madrid).

 

600 IMÁGENES EN ALTA RESOLUCIÓN

Según ha explicado el responsable de ingeniería de Sistemas Airbus DS Spain, Alfonso Martínez, las cámaras de este satélite tendrán una cobertura de 2.500.000 kilómetros cuadrados por día, o lo que es lo mismo, la superficie de cinco veces España.

 

Además, Martínez ha subrayado que el satélite es capaz de tomar hasta 600 imágenes diarias con una resolución de 2,5 metros. Es decir, sus cámaras podrían distinguir una moneda de un euro a 10 kilómetros de distancia, siendo capaces de obtener imágenes muy valiosas para la cartografía, la vigilancia del uso del suelo, el desarrollo urbano y la gestión del agua terrestre.