El ser humano es social por naturaleza

La máxima aspiración de todo ser humano es ser feliz, esta cualidad o deseo nos une por encima de cualquier otra particularidad que pueda desunirnos, y para ser felices y sentirnos completos necesitamos relacionarnos socialmente y vivir en comunidad. No en vano, desde el principio de los tiempos nos hemos asentado tribalmente, en forma de poblados, donde cada cual representaba un papel, una colectividad que se autogestionaba y se ayudaba por el bien común y la supervivencia.

De este modo, parece ser que está en nuestro código genético la necesidad de vivir en sociedad, integrarse y adaptarse a un grupo de iguales. Hoy día, sin embargo, establecer relaciones sociales sólidas no es tan fácil, sobre todo si por cualquier motivo te has alejado, forzosamente, por una mudanza por motivos de trabajo, por ejemplo, o voluntariamente, por cualquier motivo personal, del que ha sido tu grupo de amigos de siempre, ese que conservas desde el colegio o el instituto.

 

Así, de un día para otro, te encuentras solo, ves que no tienes a quien llamar para salir a dar un paseo por el parque, ir al cine o tomar una copa. Se suceden las semanas, una tras otra, y no tienes ningún plan, aparte de ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, se van los fines de semana y tu tiempo de descanso y no tienes con quién compartirlo. Ya no sabemos cómo hacer nuevos amigos de la forma tradicional, esa es la realidad social a la que nos enfrentamos cuando ya somos adultos, comprobar que los tiempos han cambiado y la forma de relacionarnos más que otras cosas.

 

Internet es la solución del siglo XXI para conocer gente

 

Pero, afortunadamente, tenemos una nueva vía para conocer gente con gustos afines a los nuestros, el método virtual a través de las páginas de contactos y sitios de citas, como websdecitas.online, donde no solo tienes por qué ir a buscar pareja o el amor de tu vida, sino que hay muchas de ellas que están destinadas simplemente a conocer gente y hacer amigos. Una nueva fórmula para no sentirnos solos y tener nuevas oportunidades de abrir nuestro círculo de contactos o crear uno nuevo en torno a un hobby o actividad.

 

Y es que en un mundo donde pasamos un mínimo de ocho horas pegado a un monitor, no es de extrañar que sea esta la nueva fórmula para conocer gente, más cercana y accesible para todos.

 

Tener relaciones sociales y un círculo satisfactorio de amistades ya no tiene por qué ser durante más tiempo una asignatura pendiente. En el cara a cara, el miedo se apodera de nosotros, nos asusta el qué dirán, el miedo al ridículo o al rechazo, sin ser conscientes de que estamos rodeados de otros seres humanos que tienen exactamente las mismas necesidades de relacionarse que nosotros y el mismo temor a equivocarse y no ser aceptado.

 

Internet, con su gran capacidad para hacer del mundo un lugar mucho más fácil, nos ofrece la ayuda de numerosas webs destinadas a conocer gente, y como decíamos anteriormente, no solo para encontrar pareja, aunque también las hay si es lo que quieres, sino sobre todo en ese sentido que nos ayuda a relacionarnos socialmente, gracias a estos sitios online, podrás volver a conocer gente, a trabar amistad y a tener con quien ir a tomar un café o practicar tu deporte favorito.

 

Para los que solo quieren hacer amigos, hay muchas páginas que funcionan en torno a planes que se proponen y los interesados se van apuntando. Esta es una buena fórmula porque reúne a personas en torno a un mismo evento o actividad, así que ya desde el principio sienten afinidad por algo. En estos casos además no hay ningún temor al rechazo, todo los que encuentres en esta quedada están en la misma situación que tú y han ido dispuestos a hacer amigos.

 

Si decides acudir a algunos de estos encuentros, no te olvides de ser tú mismo, no intentes dar una imagen falsa de lo que eres, pues se trata de hacer amigos y no se puede mantener una imagen forzada durante mucho tiempo.

 

No te preocupes si al principio estás nervioso, es habitual en las primeras ocasiones y no hay nada de malo en ello. Nadie va a juzgarte, todos han ido allí en busca de amistades, como tú, tal vez porque se sienten solos, tal vez porque quieren ampliar su número de amigos.

 

Intenta sonreír, eso siempre ayuda, no lo fuerces, pero si te sale de forma natural, aprovéchalo. La sonrisa alivia tensiones y ayuda a crear un ambiente relajado y distendido, que es justo lo que necesitamos.

 

En las conversaciones, procura no acaparar todo el tiempo en plan monólogo ni resultar excesivamente callado. En el equilibrio está el acierto en este caso, pues una charla enriquecedora para todos los participantes es aquella en la que hablamos y escuchamos, compartiendo opiniones y enriqueciéndonos mutuamente del encuentro.