El sector del metal abulense reivindica medidas económicas urgentes ante su situación por la crisis
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El sector del metal abulense reivindica medidas económicas urgentes ante su situación por la crisis

Sector metal. (Foto: Europa Press).

Preocupación en la Confederación Abulense de Empresarios (CONFAE) por este asunto.

El sector del metal en la capital y la provincia de Ávila, integrado en CONFAE en sus distintas agrupaciones *(APIMA, ADEPA, ASAIETEL, ADETRA, metal en general y concesionarios de coches), alza la voz para hacer escuchar sus reivindicaciones ante una crisis que le está afectando de manera importante.

 

Como ya ha reclamado la Confederación Abulense de Empresarios en varias ocasiones a las distintas administraciones locales, los empresarios abulenses necesitan medidas fiscales y de apoyo, de carácter excepcional, ante la situación de alarma que sufre el país, tales como la suspensión de la obligación de pago de impuestos locales, tasas y precios públicos relacionados con la actividad productiva, y la devolución de aquellas que ya se han abonado obligatoriamente, pero que se corresponden al periodo de pandemia.

 

Desde el sector del metal, integrado en la CONFAE, solicitaN a la administración local que, en la medida de sus posibilidades y competencias, desarrollen mecanismos útiles y rápidos que garanticen la liquidez a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, y a los autónomos, para evitar su quiebra inmediata y propiciar que puedan mantener la actividad, protegiendo el empleo.

 

Por esta razón, como medidas principales considemos prioritario:

  • Reducciones en el pago de impuestos (IBI, Impuesto de Tracción Mecánica, Vados), así como facilidades de pago de las cantidades restantes.
  • Contar con las empresas locales para las posibles necesidades que puedan surgir en el municipio durante el estado de alarma y, posteriormente, cuando se restablezca la normalidad. De este modo podrán participar de las posibles obras o acondicionamiento de servicios que requieran a estos profesionales, ya que son ellos los que realmente están establecidos en el territorio abulense y los que abonan los impuestos en el mismo.
  • Igualmente piden el aprovechamiento, en la medida de sus posibilidades, de las líneas de financiación que puedan llegar a los municipios para atraer inversiones a estas localidades y que generen trabajo y empleo para las empresas de metal en estos lugares.

 

Medidas urgentes

 

La Federación del Metal reivindica estas medidas y secunda todas y cada una de las peticiones de CONFAE. Decisiones que peden que sean urgentes, sobre todo en los municipios con una fuerte implantación empresarial como es el caso de la capital abulense, entre otros.

 

"Son muchas las empresas y los trabajadores abulenses los que se encuentran en una situación muy grave generada por el coronavirus, y es capital importancia que se adopten de manera efectiva", señalan.

 

Dentro del sector del metal, el colectivo de empresas instaladoras, representado por APIMA, ADEPA Y ASAITEL, se ve severamente afectado por la situación ya que el impacto ocasionado en su sector puede haber llegado a afectar a más de 300 empresas y sus trabajadores.

 

La  actividad ha sufrido una disminución significativa en las obras, que se han paralizado. Además, gran parte de la industria les impide el acceso al lugar de trabajo al no estar directamente relacionado con la actividad principal del negocio. Igualmente el  sector terciario, del mismo modo que la industria, optimiza los espacios permitiendo el acceso únicamente a los ciudadanos y al personal del mismo para que el negocio continúe en funcionamiento, por lo que tampoco demanda los servicios a una empresa instaladora.

 

En cuanto al sector doméstico, independientemente de que exista alguna avería en sus instalaciones, no es habitual que utilice en la actual situación los servicios de una empresa instaladora, a no ser que sea por una razón de fuerza mayor, según fuentes de dichas asociaciones.  

 

La mayor parte del tejido empresarial de este sector se compone de micropymes, pymes y autónomos, con plantillas de trabajadores que oscilan entre ninguno y, en algunos casos, más de diez trabajadores. Los costes salariales continúan y, en un corto espacio de tiempo, estos no serán asumibles por las empresas instaladoras.

 

En cuanto al resto de empresas del sector actualmente solo realizan salidas puntuales por emergencias. Los talleres mecánicos «en algunas ocasiones trabajan a puerta cerrada, sacando trabajo atrasado, y atendiendo solo a las llamadas telefónicas, cerrados al público, para realizar exclusivamente salidas de emergencia», explican fuentes de la Asociación de Talleres.

 

En este sentido, el autónomo que sí tiene permitido acudir a solucionar problemas puntuales «debe demostrar esa actividad en caso de que se lo requiera la autoridad pertinente, por lo que desde la Federación del Metal recomendamos que todas las peticiones queden por escrito de algún modo y rellenar también un parte de trabajo».

 

Además de los problemas a los que se enfrentan, se encuentran también con la falta de acceso a los equipos de protección, que les permitan realizar su trabajo con las medidas adecuadas de seguridad, tanto para ellos como para las personas que requieran sus servicios.