El Real Ávila vence y convence para pasar por encima del Numancia B

Encuentro Real Ávila y Numancia B. (Foto: Edgar Palomo)

Los encarnados se impusieron por 2-0 dejando buenas sensaciones de juego ante un rival que venía de no perder en las cinco primeras jornadas

El Real Ávila dio la cara en el Estadio Municipal Adolfo Suárez ante su rival, el Numancia B, hasta ahora el segundo clasificado que venía de no perder en su primeros cinco partidos de competición, y al que superó con garra e intensidad manejando prácticamente todas las fases del partido. Se presentaban a la cita lo encarnados tras diez días sin competir por descanso desde la última derrota en Astorga, pero como se vio en el tapete, con la lección bien aprendida de sus últimos choques donde se escaparon puntos inesperados.

 

Tras el pitido inicial, los primeros compases del partido fueron de tanteo entre ambas escuadras, donde los abulenses se crecieron en el medio del campo, y cuando podían volcaban el juego en las bandas hacia De Mesa y Manu Moreira, aunque su asociación con los de arriba no llegaba. Esa situación pronto desapareció en el minuto 35 del electrónico, cuando tras un fallo del portero soriano Jara con los pies propició que el cuero llegara a las botas de Sito Cruz que cedió a Rubo dentro del área para ver con el retrovisor a Diego Ortiz, que con un derechazo sutil a la escuadra ponía el 1-0 en el marcador.

El Numancia B quiso desquitarse del tanto, pero el Real Ávila se veía con ganas de más, y el segundo pudo llegar en el 38’ con otro remate de Diego Ortiz a pase de De Mesa. Tan solo un centro-chut que se envenenó en el 41’ fue la ocasión más peligrosa de los visitantes.

 

Tras la reanudación, los de Jonathan Prado salieron con la intensidad suficiente para finiquitar el partido. Lo consiguió con otra internada de De Mesa por la derecha que tras un caño a Raúl Hernández saca un centro con tan mala fortuna que Juan de la Mata mete el esférico en su propia portería para hacer el segundo gol del partido. Los encarnados, apoyados en Sergio Rivera y Jorge Sánchez en la medular querían dormir el partido, por lo que asumieron el control del juego. Aunque los sorianos quisieron desquitarse desde fuera del área mediante un disparo lejano de Ekiza que pasó cerca de la portería de Alberto.

 

Los de Luis Carrión querían mover el árbol con la entrada en banda de Ebrahíma, pero el Real Ávila supo leer lo que requerían los minutos finales. Prado también quiso aportar frescura en ataque con la incorporación de Cristo y Calderón para salir rápido a la contra, y en una de esas De Mesa, activo como siempre, tras encarar y dejar atrás a Silva cayó en el área tras una entrada clara de Raúl Hernández provocando un penalti.

 

El madrileño no dudo en tirar la pena máxima, pero su disparo fuerte y alto lo repelió el travesaño a cuatro minutos del final para lamento de los presentes. Inmediatamente, antes del pitido final, pudo lograr el ansiado tercer gol, pero Calderón falló en los últimos metros un mano a mano con Jara que evitó la goleada. Tres puntos muy necesarios para los de casa que no solo ganaron a uno de los equipos más fuertes del campeonato, sino que convenció con su juego y su actitud a su afición.