El Papa Francisco cree que en los abusos por parte de religiosos "está presente el diablo"

Papa Francisco

El Papa habla de los casos de pederastia en la Iglesia a los pocos días de conocerse el del expárroco de Tábara. Lo califica como "enfermedad" y ha arremetido contra los "muchos Poncios Pilatos" que se lavan las manos.

El Papa ha hablado sobre los casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica y ha asegurado que la pederastia "es una enfermedad". Para prevenirla ha pedido a las instituciones religiosas que pongan especial atención "al recibir a candidatos a la formación religiosa sin verificar su adecuada madurez afectiva". "Por ejemplo, nunca recibir en la vida religiosa o en una diócesis candidatos que han sido rechazados en otra sin pedir información detallada sobre por qué fueron alejados", ha señalado.

 

De este modo, ha explicado que "al parecer dos de cada cuatro abusadores han sufrido abusos", algo que ha calificado como "devastador". Además, ha hecho presente la presencia del diablo en estos casos. "En el caso de que estén implicados curas o religiosos está claro que está presente el diablo, que destroza la obra de Jesús a través de quien la tendría que anunciar", ha manifestado.

 

Estas declaraciones se producen tras el caso de abusos a menores que ha salido a la luz en las últimas semanas y que ha protagonizado el expárroco de Tábara (Zamora). El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, ha pedido perdón a las víctimas del supuesto caso de pederastia del que ha sido acusado el que fuera párroco de esta localidad durante 26 años, José Manuel Ramos Gordón, pero al mismo tiempo ha subrayado la necesidad de ayudar al presunto responsable para que sea capaz de superar dicho episodio.

 

El prelado ha recordado que el obispo de Astorga ha tomado cartas en el asunto mediante la aplicación de los protocolos establecidos al efecto, de forma que el religioso, natural de La Bañeza y párroco de Tábara (Zamora) y de otros municipios cercanos durante 26 años, desde 1990, se encuentra apartado de sus funciones desde el 1 de julio de 2016, tras ser objeto de investigación y posterior castigo tras una denuncia de abusos sexuales hacia, al menos, dos hermanos gemelos de 14 años que en 1989 cursaban sus estudios en el seminario bañezano donde él ejercía de docente. De este caso, destaca que hubo responsables eclesiásticos que lo conocieron en origen y lo ocultaron.

 

El Papa ha arremetido contra los "muchos Poncios Pilatos" que -según ha asegurado "hay en la Iglesia" y que se distinguen por lavarse "las manos para estar tranquilos". Por ello, ha manifestado que un "superior que se lava las manos no es padre y no ayuda" aunque ha reconocido que para vivir en paz se necesita un poco de "pasotismo".

 

El Papa ha admitido que existe "corrupción" dentro del Vaticano, pero ha asegurado sentirse "en paz" al contestar a preguntas de algunas congregaciones de religiosos que serán completamente divulgadas en el próximo número de la revista 'Civiltà Católica'. "Todos las querían. Hay corrupción en el Vaticano. Pero yo vivo en paz", ha explicado preguntado sobre la necesidad de la reformas dentro de la Santa Sede, algo que según ha asegurado se puso de manifiesto en las congregaciones generales previas al cónclave que lo erigió como Pontífice.

 

Asimismo, ha destacado que en las estructuras de la Iglesia se puede encontrar "una atmósfera mundana y principesca". Por ello, ha exhortado a los religiosos a "contribuir a destruir este ambiente nefasto". Así, ha explicado que "no hay necesidad de convertirse en cardenales para creerse príncipes". "Basta ser clericales. Esto es lo peor en la organización de la iglesia", ha asegurado.